Ets Antigors

Este majestuoso poblado talayótico se encuentra muy cerca del pueblo de Ses Salines, desde donde se puede llegar siguiendo los indicadores. Se encuentra mínimamente acondicionado para la visita pública, por lo cual ésta es fácil y cómoda. Debemos coger la calle que sale justo delante de la iglesia de Ses Salines. Esta calle da paso a una carretera que pronto termina, donde giraremos a la izquierda. Poco después acaba el asfalto, y unos cientos de metros más allá nos encontraremos con la espléndida talaya Joana al lado de la carretera, a nuestra izquierda.

La Talaia Joana es un talayot redondo muy bien conservado embutido en la muralla del poblado. Fue excavado por el mismo arqueólogo que Capocorb, Josep Colominas, a comienzo del siglo XX pero también se sabe muy poca cosa de los materiales encontrados, destacando una punta de lanza de bronce y un cuchillo de hierro. No obstante, el hallazgo de huesos humanos quemados dio origen a una polémica sobre si los talayots eran el lugar donde se quemaban los cadáveres de los talayóticos. Hoy esta discusión se ha dejado de lado porque se ha demostrado que dentro de un talayot es imposible hacer un fuego de la potencia adecuada como para quemar un cadáver. Tras éste, podremos observar la muralla del poblado con una puerta que conserva el dintel.

Para entrar dentro del poblado debemos volver a la carretera y hacerlo por el lugar indicado. El interior conserva un talayot redondo central en buen estado y restos de tres más, así como partes de otros edificios, entre los cuales se pueden discernir los fundamentos de un santuario que fue excavado por Colominas. Da la impresión de que el interior del poblado conserva los edificios monumentales pero carece de cabañas, que por el hecho de haber sido construidas con piedras pequeñas, los labradores, durante cientos de años, las han deshecho, agolpando las piedras encima de la muralla.