Alfàbia

Para llegar a este punto desde Sóller, debemos dirigirnos dirección Palma por la Ma-11. Al salir de Sóller, a unos 2 kilómetros, tendremos dos opciones: una sería seguir la antigua carretera subiendo por el Coll de Sóller y la segunda es ir por el túnel de peaje, en ambos casos llegamos a una misma rotonda en la que a la izquierda, perfectamente visible, está la possessió de Alfàbia.

Alfàbia es uno de los lugares que hay que visitar de Mallorca y en el que uno se debe perder. Era propiedad del notable musulmán Ben Abed, el único que se cambió al bando cristiano en 1229. De esta época queda una qubba, es decir una habitación que conserva un artesonado de origen islámico y que hoy en día forma la entrada a las casas. Los descendientes de Ben Abed dieron origen al apellido Bennásar. Al casarse con una mujer del linaje Santacília, la propiedad pasó a esta familia.

En la entrada de las casas se pueden ver un conjunto de cadenas, formadas por diversos tipos. Se trata de las cadenas que se usaban para atar a los esclavos de la possessió. Por otra parte, en el Museo de Mallorca se conserva un cepo de madera que proviene de aquí, que tenía la misma función. Todavía a finales del siglo XVI, los esclavos eran la fuerza de trabajo fundamental de esta explotación agraria muy importante por su cosecha de aceite.

Allí también se conserva un curioso sillón medieval, seguramente de origen borgoñón, con algunos bajorrelieves esculpidos que se relacionan con el mito del Rey Arturo, la búsqueda del Grial y el amor cortés.

Por otra parte, sus jardines son de los más bellos de la isla. Su origen se debe buscar probablemente con anterioridad al siglo XIV, pero tal y como se ven hoy en día, son obra de los siglos XVIII y XIX.

Como ya se ha mencionado, los Santacília fueron los jefes de la bandería de los Puigdorfila. Cuando los bandoleros de esta facción se apoderaron de un perro de Mn. Puigderós, los de Torrrella la asaltaron en 1570 buscando el perro y amenazando a las olivareras y personal que se hallaba allí. Entre este año y 1573, los asaltos, asesinatos, batallas y persecuciones que tuvieron como escenario las casas o sus alrededores fueron habituales. Siguió siendo centro de violencia y de bandolerismo muchos años después.

A finales del siglo XVI, las banderías aristocráticas evolucionaron. Los Torrella pasaron a ser conocidos como Canavall y los Puigdorfila como Canamunt. El jefe de los Canamunt era Arnau de Santacília y Pax, señor de esta possessió. Organizó la cuadrilla de Selva y llegó a asaltar personalmente la prisión real de Ciutat para liberar algunos de sus bandoleros. En 1615 fue asesinado por desconocidos a las puertas de Alfàbia.

La Colla de Selva, organizada por Arnau de Santacília, a menudo se refugió en Alfàbia y fue aquí donde se planificó la venganza que terminaría con el asesinato de don Jaume Joan de Berga.

A la muerte de Arnau, su hermano, don Pere de Santacília i Pax decidió vengarse. Se sumó a sus bandoleros y se dice que, por su mano o por sus órdenes, llegó a provocar más de medio centenar de asesinatos. Fue durante más de medio siglo el jefe de los Canamunt. Sin embargo, se hallaba poco tiempo en Mallorca ya que buena parte de su vida la pasó en diversas guerras en todo el continente. A pesar de ello, estaba muy bien informado de lo que sucedía en el panorama mallorquín a través de cartas y enviados. Murió a los ochenta años, en su cama, después de haber ocupado los cargos más importantes de la corona. Su vida y sus aventuras fueron conocidas en toda Europa. Su retrato se puede contemplar en una de las salas de la casa.

Debemos tener en cuenta, además, que enfrente de Alfàbia se halla el valle de Biniforani, por desgracia de difícil acceso. Este valle era propiedad de los Caballería, familia aliada de los Santacília. Jeroni Pau de la Caballería, uno de los asesinos de don Jaume Joan de Berga, era el heredero de este lugar.