Banco de Sóller

Justo al lado de la iglesia parroquial, a su izquierda, se encuentra el Banco de Sóller (Plaza de la Constitució, 21).

La actual sede del Banco Hispano-Americano ocupa en la actualidad el edificio del desaparecido Banco de Sóller. Fue construido en 1889 con el objetivo de custodiar el capital acumulado de los emigrantes. Fue reformado entre 1910 y 1912. Es obra también del arquitecto Joan Rubió i Bellver, el mismo arquitecto de la fachada de la iglesia vecina, con la cual encaja estilísticamente dentro del modernismo al más puro estilo gaudiniano.

Estructuralmente, el edificio presenta tres plantas y dos fachadas de piedra calcárea convergentes a manera de chaflán; las fachadas muestran la textura rústica de la piedra igual que la iglesia. De la planta baja destacamos el portal de arco de medio punto y, las ventanas de varias dimensiones y tipologías, con rejas de hierro forjado con complicadas formas ondulantes. En el primer piso destaca el balcón con doble peana o tribuna circular separada por una columna de fuste estriado, y con los muros, que en este punto plantean un tramo achaflanado.

Sobre el pilar, un motivo epigráfico recuerda la función de sede del Banco de Sóller, con el sol del escudo de la población, y una cabeza de león en lo alto. Repartidas por el resto de los pisos superiores aparecen varias ventanas caracterizadas por la irregularidad de su diseño. Los remates de las fachadas, inicialmente más atrevidos, en forma de plafones, serían modificados posteriormente, entre 1946 y 1949, a cargo del arquitecto Guillem Muntaner.