Can Berga

Seguimos por Unió hasta la plaza del Mercat. En el nº 12 nos encontraremos con la actual sede de la Audiencia.

En este lugar había un antiguo edificio de base islámica que entre los años 1231 y 1278 acogió el convento de las religiosas agustinas. Los franciscanos permutaron su primer convento situado cerca de la puerta de Santa Margalida, por el de las agustinas. Permanecieron poco tiempo, ya que dos años más tarde los encontramos en el actual convento de Sant Francesc. El edificio de la plaza del Mercat, que hasta el siglo XVIII tuvo la entrada y la fachada principal por la calle de Santacília, como era tradicional para evitar el peligro de las crecidas de la Rambla, fue adquirido por Hug de Pacs, que lo convirtió en el casal de su familia. En 1600, por vínculos matrimoniales, pasó a la familia Santacília, por el enlace entre Margalida de Pacs i Burgues y Joan Miquel de Santacília i Togores. Aquí vivió Pere de Santacília i Pacs, hijo de los anteriores, destacado participante en las luchas entre Canamunt y Canavall, que ensangrentaron el siglo XVII mallorquín. En 1677 el casal pasó a manos de los Berga, cuando murió Eleonor de Santacília, casada con Gabriel de Berga i Sanglada. Poco antes de 1754, Gabriel de Berga i Safortesa promovió una importante reforma que lo transformó en uno de los edificios barrocos de más carácter de la ciudad. Esta remodelación se acabó en 1760, cuando ya el casal era propiedad de Cecília Safortesa i de Berga. Gabriel Pons fue el maestro de obras y Joan Rotger realizó el trabajo de carpintería, mientras que Joan Deià trabajó como escultor. A finales de siglo XVIII el casal pasó a los Burguès-Safortesa. En 1942, el edificio fue vendido al Ministerio de Justicia, actual propietario. En 1965 el edificio sufrió importantes modificaciones por las obras de adaptación que se realizaron con el fin de albergar la Audiencia territorial. Uno de los cambios supuso el traslado del acceso principal a la planta noble, que de la derecha pasó al centro.

La fachada es plana y poco ornamentada, únicamente interrumpida por dos grandes balcones con peanas molduradas y con balaustrada. Sobre el portal de medio punto figura un elegante escudo de la familia Berga, obra de Joan Deià. En el desván o porxo, bajo la cornisa, destacan nueve ventanas molduradas. El patio es de planta poligonal irregular y de grandes dimensiones, rodeado por diez arcos rebajados que descansan sobre columnas de tradición corintia. Un gran arco rebajado situado delante del portal principal permite el arranque de la escalera imperial, de un solo tramo inicial, que se separa en dos en el primer rellano. En los laterales del arranque de la escalera, se abren sendos portales renacentistas, con los escudos de la familia Safortesa, y con detalles escultóricos antropomorfos; los portales provienen de otra casa. En el rellano de la escalera, ocupa un lugar presidencial el escudo de los Burguès-Safortesa. El rellano de la planta noble está formado por tres arcos de medio punto, con balaustrada en la parte inferior. Rodea el primer piso un conjunto de arcos de medio punto. El desván, en la tercera planta, presenta los tradicionales pilares octogonales.