Can Catlar

Entramos por la puerta de la Portella. Giramos la primera a la derecha por Can Formiguera, pasaremos progresivamente la calle de Can Serra, Santa Clara y Pont i Vich. Al finalizar ésta, giraremos en la segunda calle a la derecha por la calle Sol. Y en esta calle, en el número 7 encontraremos el casal.

También es conocido con el nombre de Cas Marquès del Palmer o Can Descatllar. Es producto de la reforma llevada a cabo a mediados del siglo XVI por Pere Abrí-Descatlar y Valentí sobre el viejo edificio gótico de los Lloscos, barones de Bunyolí, y que ya en el año 1429 había pasado a la familia de los Catlar. Antes de la reforma, desde 1442, se ubicaba en este casal la Ceca, casa de acuñación de la moneda mallorquina, privilegio que concedió a sus moradores el rey Alfonso V junto con el título de señor de la Bolsa de Oro a Pere Abrí-Descatllar i de Santacoloma. Esta actividad se mantuvo en este lugar y fue realizada por la misma familia hasta el año 1787. Quien después sería primer señor de la Bolsa de Oro obtuvo en el año 1438 la concesión del título de marqués de Llucmajor, cosa que provocó el levantamiento del pueblo de Llucmajor, puesto que sus habitantes consideraban que este nombramiento iba en contra de las franquezas otorgadas por el rey Jaume I.

La fachada se encuentra estructurada en tres pisos desiguales. De la planta baja destaca el gran portal adovelado y en situación asimétrica y las dos ventanas renacentistas, encontrándose mutilada la que se vislumbra en la izquierda, donde también figura, entre ángeles, el escudo de la familia Descatlar. En la ventana de la derecha hay un curioso y enigmático relieve de una figura femenina que se clava una espada, probablemente en referencia a la leyenda romana de Lucrecia. La planta noble presenta un magnífico conjunto de grandes ventanas de estilo renacentista, tienen división interior cruciforme, con mainel y larguero. Sobre cada ventana hay un medallón artísticamente trabajado, en los que se representan alegóricamente las virtudes atribuidas al caballero: fortaleza, prudencia, piedad, caridad y templanza. Las jambas cuentan con figuras antropomorfas de fantasiosa factura. El desván presenta arcos conopiales, de tradición gótica, lo cual da idea del valor que los ciudadanos otorgaban a este tipo de ventanas pues no sucumbieron a la irrupción del barroco. El patio es de planta irregular, con arcos rebajados y vestíbulo con artesonado de madera, y dos portales renacentistas que dan acceso a los estudios.