Can Prunera

En la misma calle anterior, en el número 90, encontramos este casal.

Es un edificio construido entre los años 1909 y 1911. Fue mandado realizar por Joan Magraner —Prunera-, enriquecido con un negocio de mayorista de frutas a Belfort (Alsacia, Francia), y la construcción se atribuye indistintamente a Joan Rubió i Bellver y a Antoni Gaudí, pero no hay ningún documento que así lo registre.

Presenta una impresionante fachada de piedra calcárea, de tres plantas de alzado, con profusión de relieves vegetales y aperturas parabólicas y ondulantes. La planta baja muestra un portal adintelado, con jambas almohadilladas, una cornisa rectilínea como entablamento y un frontón floral; la puerta es de madera ricamente tallada; dos ventanas balconeras se abren en los laterales, con barandilla de hierro forjado. En el primer piso destaca un balcón corrido con una trabajadísima reja de hierro, con florones y otros motivos vegetales; se abren tres ventanas balconeras coronadas con el correspondiente frontón. En el segundo piso se hallan tres ventanas onduladas, de las cuales la central es geminada, con un motivo floral en la enjuta. El coronamiento de la fachada se remata con un arco triunfal, donde aparece la fecha de 1911, centralizada en una cartela. El interior muestra igualmente muchos elementos decorativos, como la ornamentación pictórica de las paredes, con motivos vegetales y zoomórficos, las baldosas polícromas y el tratamiento artístico de la madera y de los vitrales. Destaca una elegante y ligera escalera interior, de trazado helicoidal. El diseño orgánico de los muebles y otros objetos domésticos demuestran la consecución del arte total anhelada por el estilo modernista en todas sus variantes.