Can Vivot

En el nº 4 de la misma calle se sitúa Can Vivot.

En el siglo XVII el casal pasó a manos de los Sureda. El que sería el primer marqués de Vivot, Joan Sureda y Villalonga, a principios del siglo XVIII hizo construir un nuevo casal sobre el anterior medieval. Corresponde a la época de plenitud de los patios barrocos de Palma. El patio, actualmente es el más emblemático, suntuoso y elegante de la Ciudad. Su grandeza, la riqueza de materiales empleados en su construcción, el tipo de elementos arquitectónicos y decorativos, denotan la riqueza y el refinamiento de la familia. Conserva un rico empedrado, formando dibujos geométricos. La escalera central es de tipología imperial: un único cuerpo central diverge en dos tramos laterales, para converger en el rellano del piso superior. Destacan también las columnas abombadas, con éntasis, decoradas con capiteles de tradición corintia, los pilares con estípites sobre plintos, y, en medio de la escalera, el monumental escudo de armas del primer marqués de Vivot. La galería de la planta noble muestra tres arcos de medio punto.