Cas Canar

Esta preciosa aldea se encuentra en la carretera que conduce de Sencelles a la carretera de Sineu, a unos 2 kilómetros del primero. Al llegar a él y en medio de una cerrada curva a la derecha en pendiente de bajada, encontramos un cruce con caminos a la derecha e izquierda: el primero, conduce a los talayots que ahora trataremos, mientras que el de la izquierda lleva, directamente, al talayot de Binifat, que más adelante también visitaremos.

Si seguimos, pues, el camino a 200 metros veremos, a la izquierda, un gran talayot cuadrado. Oculto tras él veremos otro más, en estos momentos en curso de excavación por la asociación Arqueobalear.

Nos encontramos ante un centro ceremonial formado por dos talayots cuadrados y unas cuevas de enterramiento cercanas (de época baleárica), todo ello relacionado con el poblado que se encuentra bajo las casas de la aldea y cuya muralla puede intuirse en la pared seca que bordea el camino por el que hemos venido.

En este poblado de las casas no se han hecho excavaciones, pero desde tiempo inmemorial, cuando el payés cavaba para plantar árboles descubría hallazgos, entre ellos, enterramientos y un molde para fabricar una especie de gran cuchilla.

Volviendo al centro ceremonial, el primer talayot se conserva bastante entero, con la puerta adintelada, aunque está prácticamente relleno de piedras. El segundo, más alejado, conserva menos altura, especialmente en su fachada, pero las excavaciones en curso permiten ver su planta completa.

Ambos tienen el corredor de entrada en zig-zag y ambos están orientados en la misma dirección: sus puertas se abren al sudoeste, hacia la puesta del sol en el solsticio de invierno, lo cual es extraño en los talayots cuadrados, cuyas puertas se suelen abrir al sudeste.

Tras perder su uso original, este talayot sirvió como refugio ocasional de algún payés baleárico, que construyó sobre él una caseta. Ya en época romana se instaló una casa en su costado sudeste. Restos de estas dos ocupaciones se han encontrado en las excavaciones.