Castillo de la Almudaina

Seguimos por la calle de Sant Miquel, atravesamos la Plaza Mayor y recorremos la calle Colón hasta la Plaza de Cort. En este punto giramos a la derecha por la calle Palau Reial y al finalizar ésta, a la derecha, justo delante de la Catedral se encuentra la Almudaina.

El edificio actual, una modificación del alcázar musulmán, fue iniciado en 1281 y se prolongó hasta 1343, durante los reinados de Jaime II (hijo de Jaime I el Conquistador), Sancho I y Jaime III. La Almudaina fue la sede real en la isla durante el reino privativo de Mallorca (1276-1343), durante los reinados de los tres citados reyes, hasta pasar a la corona de Aragón con Pedro IV de Aragón y III de Cataluña.

El 31 de diciembre de 1229, tras tres meses de asedio a la ciudad, la resistencia musulmana fue finalmente vencida. No se pudo contener el empuje de la infantería cristiana, seguida de la caballería, tras abrir una brecha en las murallas de Madina Mayurqa. El asalto comportó una matanza indiscriminada de los atacados, también con bajas en los atacantes, narrada y confirmada por las crónicas de ambos bandos. Muchos musulmanes supervivientes huyeron hacia las montañas. El castillo de la Almudaina se rindió a cambio de que fueran respetadas las vidas de sus defensores y Abu Yahya fue capturado. Parece ser que en una de las casas del barrio de la Almudaina fue donde se escondió el walí Abu Yahya, antes de ser encontrado y entregado al rey. Según fuentes musulmanas fue torturado hasta morir.

Pocos días después comenzaron los conflictos entre los nobles catalanes por desavenencias sobre el reparto del botín. En el mes de marzo el rey dirigió una expedición en Artà contra los musulmanes refugiados, muchos de los cuales acabaron convertidos en esclavos de los nuevos señores de la isla.