Castillo de Sant Felip

Salimos de Es Castell en dirección a la bocana del puerto de Maó para visitar el castillo de San Felipe. Esta fortaleza empezó a construirse a partir de 1554 para defender el puerto de Maó, sobre todo de los ataques de turcos y berberiscos. Después del ataque de Barbarroja a Maó en 1535, Felipe II ordenó la construcción de esta fortaleza que defendiera la entrada al puerto. El primer proyecto fue obra del ingeniero Cessane, aunque sería Juan Bautista Calvi quien realizaría los planos definitivos, escogiendo su emplazamiento. Éste estuvo en Menorca en 1555 dirigiendo las obras, que serían continuadas por los hermanos Fratín. La construcción duró más de veinte años, quedando acabada hacia el año 1580.

Su planta era cuadrada, con un baluarte en cada ángulo. Al posesionarse los británicos de Menorca, el castillo fue enormemente ampliado con lunetas y revellines unidos mediante galerías subterráneas que configuraron su forma estrellada. Durante el agitado siglo XVIII Sant Felip fue objeto de tres asedios. El primero, muy breve, sucedió en septiembre de 1708 cuando el general Sir James Stanhope tomó Menorca en nombre del archiduque Carlos de Austria. El segundo tuvo lugar en 1756, cuando tras duros combates y meses de asedio la guarnición británica capituló ante el ejército francés comandado por el mariscal duque de Richelieu. Finalmente, el tercer asedio se realizó entre 1781 y 1782, cuando las tropas españolas a las órdenes del duque de Crillón forzaron la capitulación de la guarnición británica.

Lamentablemente, hoy el visitante no puede ver lo que fue una de las mayores fortalezas del momento, puesto que fue volada por orden del Gobierno español en 1782. Muchos de los sillares del castillo fueron transportados en barcas al otro lado de la bocana del puerto, donde fueron utilizados para la construcción del gran lazareto que todavía puede contemplarse en la isla homónima. No obstante, pueden visitarse las ruinas y parte de las galerías subterráneas del castillo, todavía lo suficientemente impresionantes para dar una idea de lo que fue San Felipe en sus momentos de esplendor.