Catedral de Mallorca

Continuaremos la ruta por el monumental edificio que vislumbramos a la derecha de la casa de la Almoina.

Es uno de los mejores ejemplos del gótico mediterráneo del siglo XIV y una de las catedrales más bellas de toda Europa. Construida sobre la mezquita Alhama de Madina Mayûrqa. El edificio actual fue iniciado en 1306 por Jaime II con la idea de albergar el panteón de la dinastía mallorquina. Se edificó en diferentes fases constructivas hasta finales del siglo XVI, más varias transformaciones de los siglos XVII al XXI. En el exterior destacamos la apariencia de crustáceo típico de las catedrales góticas, con dobles arbotantes y contrafuertes de dos alturas, las bandas horizontales y una relación de alturas según el sistema nórdico 2-1-0,5. La fachada principal es fruto de una reforma neogótica del XIX, aunque se conserva el portal de estilo renacentista de finales del XVI. Destacamos el portal lateral del Mirador, de finales del XIV, dirigida por Pere Morey, en la que participó también Guillem Sagrera, representando en el tímpano la Última Cena. El portal opuesto, es el de l’Almoina. La torre-campanario inaugura la tipología autóctona mallorquina (forma cuadrada, molduras horizontales y calado superior).

En el interior destaca un espacio unitario y diáfano, con un alzado dividido en arcadas apuntadas sobre pilares octogonales y cuerpo de luces, que soportan el arranque de bóvedas cuadripartitas. Un gran rosetón sobre la cabecera disimula la diferencia de altura entre el cuerpo de naves y la cabecera. La planta es de estilo salón, dividida en tres naves con una cabecera poligonal con tres capillas: la central de la Trinitat, la derecha del Santísimo (con decoración contemporánea de Miquel Barceló) y la izquierda del Corpus Christi.