Consell de Mallorca

Nos dirigiremos desde la calle Portella a la calle Morey. Giraremos en la primera calle a la izquierda, en la calle de l’Almudaina. Seguiremos hasta el final y nos encontraremos en la calle Palau Reial. Giraremos a la derecha y nos encontraremos con el primer edificio que es el Consell.

Es uno de los mejores ejemplos del neogótico isleño. El edificio fue empezado por Joaquim Pavia en 1882 y continuado por Joan Guasp a partir de 1885. La fachada está rematada con cuatro torres octogonales y cuatro pilastras intermedias coronadas por esculturas con los escudos de cada una de las cuatro islas mayores. Los motivos heráldicos del primer piso corresponden a poblaciones importantes de Mallorca: Pollença, Inca, Alcúdia, Felanitx, Llucmajor, Manacor y Sóller. Destacan elementos decorativos como pináculos, molduras, arcos ciegos, almenas, etc. realizados por el escultor Llorenç Ferrer.

La escalera imperial sube a la planta noble y muestra, en el primer rellano, los ventanales con las alegorías de les Illes Balears: Menorca a la izquierda, Mallorca en el centro y las Pitiusas (Ibiza y Formentera) a la derecha. La sala de sesiones se caracteriza por una gran riqueza ornamental, donde destacan el artesonado de madera de roble, obra de Isidre Ripoll, y los vitrales, de temática relacionada con la conquista de Mallorca, de Faust Morell.