Convento dels Mínims de Santa Maria del Camí

Regresaremos a la misma carretera anteriormente citada (Ma-13A) y llegaremos al pueblo de Santa Maria del Camí. Nos detendremos en una pequeña plaza situada en la carretera (llamada la Plaza dels Hostals) y allí visitaremos el Convent dels Mínims y su claustro, una construcción del siglo XVII (la iglesia fue bendecida a finales de siglo) realizada por Lluc Mesquida.

En el claustro podemos ver algunas piezas como brocales de pozos de piedra, columnas o una cruz de término de Alaró de época gótica. Al lado del claustro se encuentra el campanario (el segundo campanario del pueblo), obra del siglo XVIII, con un reloj de sol.

Con la Desamortización de 1835, el convento fue abandonado. Posteriormente, fue comprado por la misma familia mallorquina que patrocinó su fundación y fue rehabilitado para albergar una casa señorial y un museo en el primer piso. En él podemos destacar algunas piezas barrocas, como la Talla de Sant Francesc de Paula, de 1718, obra de Joan Deià. En 1962, el claustro fue declarado Monumento de Interés Histórico-Artístico y en 1990 el conjunto se declaró Bien de Interés Cultural –BIC-.

Una vez visitado este conjunto, bajaremos el carrer Llarg hasta la Plaza de la Vila, donde se encuentra la Casa de la Vila, un edificio del siglo XVII realizado para cumplir diversas funciones: sala del Consell, sala del juez, escribanía, cárcel y “quartera” (lugar de venta del trigo). El edificio tiene planta rectangular, con una fachada de estilo renacentista y dividida en dos pisos, el inferior en forma de pórtico (es la zona de la Quartera) y el superior con dos balcones con balaustrada. En el centro de la fachada se ve el escudo del pueblo. En su interior se encuentra una pieza de gran valor artístico: se trata de la tabla gótica de Joan Massana, que procede de la primitiva iglesia y que ahora está ubicada en el salón de plenos.