De Sant Elm a la Trapa

Partimos de Sant Elm, junto el pequeño muelle de Sa Dragonera y la plaza de na Caragola. Por la calle denominada de Cala en Basset, pasamos un puente sobre el torrente d’en Marcó y llegamos a la plaza de Mn. Sebastià Grau. Continuamos por el vial de la derecha, llamado Avenida de la Trapa, una calle asfaltada de la urbanización que constituye una prolongación del área urbana de Sant Elm, hacia Can Tomeví. Cinco o seis minutos más adelante, se acaba el asfalto y continúa un camino de carro, que es amplio y llano.

Diez minutos después, ya con vistas sobre Can Tomeví, llegamos a una intersección que seguimos hacia la derecha, en dirección a estas casas cercanas, que se encuentran actualmente muy descuidadas. Poco después, nos encontramos con un importante cruce de caminos. Recto, discurre el camino llamado de la Punta de sa Galera, que enlaza con el camino del Puig d’en Farineta y con el camino de s’Arracó; a la derecha, observamos una casa. Giramos hacia la izquierda, en dirección a Cala en Basset, por camino llano y entre pinos. Cuatro minutos después, dejamos el camino llano, con unos pequeños pilones al lado, y empezamos a subir por la derecha, por el camino que asciende a la Trapa.

La subida es muy directa, en pendiente muy inclinada, con pinos y ejemplares de palmito. El ascenso salva un importante desnivel y a cada metro nos ofrece una panorámica más amplia. Al cuarto de hora de subida, contando algún minuto para recuperar el aliento, atravesamos un pequeño collado que nos permite ver la cala en Basset, mientras que a nuestra derecha se alza un muradal rocoso. El camino serpentea hasta un cercano collado, que cuenta con aliagas. Continuamos por un tramo llano, con pared de piedra seca a la izquierda. A seis o siete minutos del anterior collado, llegamos a un punto en el que el camino atraviesa un paso entre rocas y acantilados. En este lugar quedan aún las actuaciones de Foment de Turisme, que ya hace décadas arregló este camino, en forma de escalones que permiten superar las rocas.

Esta subida, entre escalones y acantilados, que realizamos con la máxima atención, nos sitúa sobre un mirador natural que nos muestra, hacia el sur, el núcleo urbano de Sant Elm y, más cerca, cala en Basset con su valle. La torre d’en Basset se puede ver ahora con más detalles, con la Dragonera como telón de fondo. Además, al otro lado del collado, continuando por el camino, se nos abre ya la vista sobre la Trapa. Desde aquí, es como un valle de Josafat, como una Hesperia mítica, en manos de un voluntarioso y luchador grupo ecologista.

Queda la última parte del recorrido antes de llegar al antiguo monasterio, tramo que presenta un descenso corto, con buena visión sobre la Trapa. Seis minutos más abajo, nuestro sendero enlaza con el camino ancho que proviene del collado de les Ànimes. Ahora por camino ancho, hacia la izquierda, inmediatamente llegamos a la Trapa.