El archiduque Luis Salvador

Luis Salvador, que es el nombre que adoptó a lo largo de su vida, nació en el palacio Pitti, en Florencia. En 1849, una revolución política exilió a Leo, su padre, y a toda su familia a la fortaleza de Gaeta, junto a Nápoles.

Por aquel entonces, el joven Luis Salvador era ya un muchacho aplicado, despierto y ávido de conocimientos, que se ocupaba preferentemente de las lenguas extranjeras, del dibujo, de las Ciencias Naturales y de la Geografía. Dedicó su vida a los viajes y realizó importantes estudios sobre muchas de las islas del Mediterráneo, especialmente de las Baleares.

Se dice que hablaba correctamente catorce lenguas entre las que figuraban el griego y el latín. Era bondadoso, educado y humano con cualquier persona con quién tuviese trato. El Archiduque fue el precursor del turismo en las Islas Baleares. A Mallorca llegó por primera vez en 1867, viajando de incógnito bajo el nombre de conde de Neudorf.

Tiempo después, fijó su residencia archiducal en la possessió de s’Estaca, la cual sumaba una decena de fincas pertenecientes a los municipios de Valldemossa y Deià, adquiridas en torno a 1878. Sus tierras se dedicaron al cultivo de verduras y legumbres, árboles frutales, y viñas.

Su amor por la cultura y las artes, hizo de él un auténtico mecenas y ofrecía ayudas, tanto económica como materialmente, a científicos y artistas que conoció, sin las que muchos estudios e investigaciones no hubieran podido llevarse a cabo.

Por Miramar pasaron gentes de toda clase y condición, desde altos cargos de la burguesía hasta simples campesinos, artistas, eruditos, etc., como: el pintor y escritor francés Gastón Vuillier; los prehistoriadores Bartoli y Cartailhac; el famoso naturalista español Odón de Buen; el botánico y rector de la Universidad de Ginebra Roberto H. Chorat; los también botánicos Carlo di Marchesetti y el Dr. Tretzener; los ornitólogos alemanes Alfred von Jordans y Conde Low; los geólogos E. A. Martel, J. Lambert o L. W. Collet; los pintores Juan S. Sargent, Rotang y Kos Kand; los escritores Margarita D’Este, Jules Leclerk, Johan Fustenbach, Lady Isabel Herbert, Gabriel Alomar y el gran poeta nicaragüense Rubén Darío; el tenor Viñas y el bajo Uetam; el sacerdote-poeta catalán Jacint Verdaguer y el sacerdote-naturalista menorquín Francisco Cardona y Orfila… También fue visitado por su madre, la Gran Duquesa de Toscana; por la princesa Estefanía, viuda del príncipe Rodolfo; por la Infanta de España Isabel Francisca de Asís de Borbón, “la Chata”; por el Archiduque Rainiero y su hermano Hernesto; por el príncipe de Sevignano y su yerno el príncipe de Pignatelli; por el Gran Duque Waldimiro de Rusia, hermano del Zar; por el Gran Duque Jorge de Rusia,…

En 1910, el Ayuntamiento de Palma lo proclamó Hijo Ilustre de Mallorca. Y la ciudad de Soller le proclamó en 1913 Hijo Adoptivo por ceder unos terrenos para uso ferroviario —algo que quedó en proyecto.

En 1915, murió en el castillo de Brandais, en Austria, habiendo nombrado en testamento como heredero universal de todos sus bienes a don Antonio Vives y Colom (secretario personal, colaborador y hombre de su confianza que conoció en Mallorca y que le acompañó desde 1872 hasta su muerte) y a sus hijos.

Palma de Mallorca bautizó con el nombre de Arxiduc Luis Salvador la calle más importante del Ensanche de la ciudad a principios del siglo XX, y en 1953 se levantó un gran obelisco en una plaza que atraviesa con un bajorrelieve de temática mitológica a la memoria de su imagen renacentista.