El castillo de Bellver

Este castillo es uno de los más originales, no sólo por su planta circular, sino también porque en él se conciliaron las necesidades defensivas y artísticas de los monarcas. El término Bellver (bell veure), que reemplazó a la antigua denominación de Puig de la Mezquita, corresponde a un bello mirador. Su emplazamiento, hoy cubierto por un frondoso bosque de pinos, antes se dedicaba al cultivo de la viña.

Los trabajos de construcción del edificio comenzaron en 1300, en el mismo momento que l’Almudaina estaba siendo reformada, y para ello se precisaron varias expropiaciones de terreno. Se pueden seguir bien el proceso de construcción a partir de 1309 a través del Libre de Beilver del ayn de MCCCIX, año en el que llegan pintores y carpinteros para trabajar en los espacios interiores del complejo. En 1310 ya estaban realizadas las ventanas, las arcadas de la galería del piso inferior, la torre del homenaje, el portal principal ya disponía de puertas, se trabajaba en las escaleras, la galería superior y se estaban pintando las estancias. Desde 1311 ya disponía el castillo de su propio capellán y se instaló en él una guarnición de soldados hasta la muerte de Jaime II. Su sucesor, el rey Sanxo, residió en el edificio en 1314. En 1330 se documenta la excavación del foso que rodea el castillo. Los trabajos que se fueron realizando durante los siglos XIV y XV fueron de mantenimiento-conservación.

En el siglo XVI se quiso adaptar la construcción a los progresos de la artillería y por este motivo se adaptaron las terrazas a la colocación de cañones y se sacrificaron las almenas, a excepción de las de las torres (actualmente sólo quedan las barbacanas de la torre del homenaje y el matacán que protege la entrada principal). Además, se construyó un muro exterior con la misma forma que el contorno de la planta del castillo.

La planta, muy original y regular, dibuja un círculo perfecto rodeado por tres torres adosadas de base semicircular, y la del homenaje, separada y dividida en cinco pisos, unida originariamente mediante un puente levadizo.

Además de los referentes a la originalidad y posibles influencias sobre la planta circular del castillo que pueden remontarse a la Roma imperial y a los exponentes medievales citados en la introducción (Restormel, Michelstetten, Montaner y el Castel del Monte), podemos destacar la torre cilíndrica del homenaje, que según Marcel Durliat, se pueden encontrar referentes en la arquitectura militar medieval del sur francés, como la tour de Constance o la tour de la Vade. La de Bellver domina especialmente la puerta de entrada del castillo, sirve como elemento defensivo y también actúa como elemento separador de la residencia real y los puestos de guardia.

Podemos encontrar otras influencias en varios detalles del castillo, como las ventanas geminadas, que también encontramos en la Almudaina o en la Torre dels Enagistes (Manacor), las bóvedas de crucería, que son similares a las de la cripta de Sant Llorenç (bajo la cabecera de la iglesia parroquial de Santa Creu, Palma), etc.