El castillo de Santueri

Desde Santanyí tomamos la carretera Ma-14 dirección Felanitx. Pasamos por el pequeño pueblo de Cas Concos y después des Carritxó, poco antes de llegar a Felanitx, giramos a la derecha por el camino asfaltado del castillo de Santueri, que está perfectamente señalizado. Debemos recorrer los 5,4 km por esta vía para llegar a la base de la fortificación, después de pasar cerca de las casas de la possessió del Castell.

El castillo de Santueri ya existía durante la dominación islámica. Fue conquistado durante la segunda estancia de Jaime I en Mallorca, en 1231. En el Reparto correspondió al conde del Rosselló, Nunó Sanç. Cuando éste murió en 1241, pasó a manos de la corona. A lo largo del siglo XIV, se hicieron importantes obras de reforma. Durante la Germanía (1521-23), se mantuvo al lado del poder real, y resistió el asedio de los agermanados. Fue un punto de referencia en la defensa contra los corsarios, en los siglos XVI y XVII. Con el paso del tiempo, perdió importancia estratégica y en 1811 fue subastado y pasó a ser propiedad privada.

Antes del portal de entrada, se encuentra la antemuralla o barbacana, con un portal de arco de medio punto adintelado. Destacamos la magnífica torre del homenaje, de sección circular, con canecillos, aspilleras y una cúpula que se encuentra derribada. De esta torre, que ocupa el vértice angular, salen los dos muros principales. El que mira a poniente tiene un coronamiento almenado. El otro muro, orientado hacia el sur-este, constituye la fachada principal. Han desaparecido las almenas, pero, en cambio, conserva canecillos lobulados y aspilleras. En la parte superior del portal, hay un segundo arco, que deja un pequeño espacio vacío, de sentido defensivo. Más a la derecha de la puerta, podemos ver dos torres de planta cuadrada, posiblemente de base musulmana.
En el interior del recinto, constituido por la ancha superficie de la gran mole rocosa natural, encontramos primeramente las estancias, en ruina, abrigadas a la sombra y protección de las murallas de entrada. A la derecha, localizamos la parte interior de las torres cuadradas, con un aljibe cerca de la primera. Más arriba, hay restos de diversas construcciones, entre las cuales destaca la bóveda medio hundida de otro aljibe. Una vez alcanzada la parte superior, el panorama es impresionante. En la parte más extrema, opuesta a la entrada, hay otro lienzo de muralla, que protegía el ángulo norte del castillo, que mira hacia Sant Salvador. Este ángulo fortificado se encuentra muy deteriorado, pero todavía muestra las aspilleras y el sistema de construcción llamado de espina de pez (con forma romboidal, técnica que proviene de la arquitectura romana, llamada “opus spicatum”). También encontraremos dos torres de planta cuadrada aisladas.