El franquismo (1939-1975)

Los años de posguerra fueron los de la represión hacia los vencidos en la Guerra Civil. La iglesia salió reforzada con la dictadura y recobró su peso social y educativo.

La Dictadura Franquista mantuvo las estructuras de poder tradicionales: Gobernador Civil, Diputación Provincial y Ayuntamientos. El Gobernador Civil era la máxima autoridad del estado en la Provincia; la Diputación Provincial en Baleares se convirtió en una institución burocrática y poco operativa, y los ayuntamientos, a partir de la Ley de Régimen de Bases Locales de 1945, estuvieron integrados por concejales elegidos por el sistema de tercios. Estos fueron: Familiar, Sindical e integrantes de asociaciones culturales, profesionales y económicas.

La economía de la posguerra fue la del racionamiento y las penurias estuvieron a la orden del día. El sector primario padeció importantes dificultades debido a las malas cosechas, el sector secundario también padeció una falta de materias primeras y el terciario aún estaba en fase de desarrollo. Esta situación adversa de la economía se intentó paliar por parte de las instituciones con una política de obras públicas.

La década de los sesenta y setenta fueron los años del Boom Turístico. En estas décadas se produjo un importante incremento de turistas que favoreció el desarrollo del sector. A la vez, se desarrolló un auge de la construcción debido a la necesidad de crear nuevas plazas turísticas para alojar a los visitantes. Este hecho comportó un crecimiento rápido y desordenado que no siempre fue respetuoso con el medioambiente.

La oposición al régimen fue bastante minoritaria. El 1968 el PCE impulsó la creación de CCOO. En la primera mitad de los años setenta aparecieron el Partit Socialista de les Illes —PSI-, el PSOE y el Partido Socialista Popular —PSP-, entre otros.

Al final de la Dictadura, también cabe destacar, la creación de organismos unitarios de lucha contra la dictadura que aglutinaban las diferentes fuerzas opositoras al régimen. En este sentido cabe destacar la constitución de la “Mesa Democràtica” (1972), la Junta Democrática de Mallorca (1976), Asamblea Democrática de Mallorca (1976) y el “Grup Tramontana” (1975).

Los años setenta también supusieron el final del régimen. La muerte del dictador acontecida el 1975 y el ascenso en la Jefatura del Estado de Juan Carlos I supuso el establecimiento de un sistema democrático en el Estado Español.