El Hospital de Sant Pere i Sant Bernat (l’Hospitalet)

Volvemos atrás por la calle de la Portella hasta el final y entraremos la calle de Sant Pere Nolasc. Giraremos por la segunda calle a la izquierda, la calle de Sant Bernat, donde en el nº 1 encontraremos el Hospitalet.

Su origen se encuentra en dos casas que fueron donadas a la Iglesia, para ser destinadas a hospital para curas pobres y para sede de la Cofradía de Sant Pere i Sant Bernat. En el siglo XVIII, a partir de la unión de las dos casas mencionadas, se construyó el nuevo hospital, conocido popularmente con el nombre de l’Hospitalet. El proyecto arquitectónico se atribuye a Antoni Mesquida, y los trabajos escultóricos a Miquel Thomàs. La fachada presenta tres portales barrocos, de gran dinamismo y ornamentación, que se pueden considerar de estilo Rococó. El portal lateral izquierdo, que conduce a las antiguas dependencias del hospital, acoge la figura de san Pedro dentro de un nicho, y se encuentra enmarcado por decoración de rocalla. El portal lateral derecho, idéntico en estructura al del otro extremo, configura el acceso a la capilla u oratorio de la institución, y enmarca la imagen de san Bernardo. El portal principal muestra un nicho con cubierta de venera que contiene la imagen de la Virgen María. El patio presenta arcos rebajados sobre columnas con capiteles de tradición jónica. Los espacios cubiertos se resuelven con cinco tramos de bóveda de arista. La escalera, a la izquierda del patio, es de tres ramos y conduce a una galería con tres arcos de medio punto con balaustrada. Al fondo se sitúa el jardín, con acceso desde el claustro por una trabajada barrera de madera calada.