El puerto de Maó

La ruta se inicia en Maó, concretamente en el Puerto. En él desembarcaron las tropas feudales que llevaron a cabo la conquista de la isla en 1287. Entonces, la ciudad no tenía prácticamente ninguna característica urbana. Era un castillo sobre el puerto situado en la zona de la actual iglesia de Santa María. La documentación generada tras la conquista feudal menciona que en su interior sólo había solares sin edificar, mientras que fuera de las murallas se encontraban algunas cuevas habitadas.

De todas estas edificaciones no queda ningún resto arquitectónico visible in situ. Posiblemente, ni los restos actuales del castillo de Santa Águeda corresponden a ese período y, como en el caso de los castillos de Mallorca, las torres y lienzos existentes corresponden a reedificaciones posteriores.

Existía una fortaleza defensiva que protegía el puerto de Maó, frecuentado por barcos corsarios y mercantes, y que estaba situado en la zona que había albergado el castrum romano. Parece ser que no tenía ningún núcleo poblacional asociado. Era un castillo de refugio (hisn) de la población que vivía dispersa por los alrededores.