El puerto y la zona en torno a la plaza des Born, Ciutadella

Para llegar a Ciutadella desde Ferreries se toma la carretera de Ciutadella a Maó, la Me-1. Ésta nos llevará hasta el centro del municipio que nos permitirá acceder recorrer sus calles y puerto.

A partir de la conquista cristiana, la actividad se trasladó a Ciutadella, donde se estableció el mercado de esclavos y se concentró el botín. De su puerto salieron centenares de barcos cargados de esclavos, bienes adquiridos por mercaderes y, también, evacuando de la isla a los musulmanes que habían conseguido pagar su rescate.

Hasta entonces, Ciutadella era conocida como Madinat Minurqa (la Ciudad de Menorca) o Madinat Yazira (la Ciudad de la Isla). Desde el momento de la conquista feudal de Mallorca (1229) era la única ciudad islámica de Baleares y en ella residía el personaje que detentaba el poder del Estado Islámico, Sa’id ibn Hakam, si bien actuaba más como un señor feudal adscrito a la Corona de Aragón desde la firma del tratado de Capdepera en 1232.

El primer documento escrito en el que aparece el nombre de “Cap de la pera” (Capdepera) como tal es en el Libro “Llibre dels Feyts”, concretamente en la crónica que hace referencia a la rendición de los árabes de Menorca en el Cap de la Pera. En la Torre den Nunis, situada en el interior de las murallas del castillo, se firmó el 17 de junio de 1233 el Tratado de Capdepera entre el rey Jaime I de Aragón y el alguacil de Menorca. Según este tratado, Menorca continuaba bajo poder musulmán, pero sometido a un estado de sumisión respecto a Jaime I y sus sucesores. En el reparto del territorio, el Distrito de Yartan correspondió al rey que cedió la parte de Capdepera a las familias Montsó y Nunis.

De Ciutadella se conservan documentos posteriores a la conquista feudal referentes a cerca de cuarenta donaciones de casas, tres de mezquitas, tres de hornos, dos de huertos intramuros, una de baños y varios referentes al solar de una necrópolis.

La parte de la ciudad que puede describirse mejor es aquella relacionada con el poder que se establece en la isla de Menorca después de la conquista de Mallorca de 1229. Se trata de la zona de la actual Plaza des Born, donde se encontraba el alcázar, un palacio con jardines, un huerto en el que se edificó un cementerio y unas atarazanas, todo ello propiedad del anteriormente mencionado Sa’id ibn Hakam.

Un alcázar es un tipo de edificación similar a un castillo o a un palacio. El término proviene del árabe qa?r, con adición del artículo al-, que significa «palacio» o «castillo». En lugar del castellum latino, muchas ciudades españolas poseen un alcázar, donde vivían los musulmanes, los reyes, en el período de los reinos de taifas. Son numerosos los topónimos castellanos relacionados con esta palabra y sus derivaciones. El alcázar de Ciutadella estaba situado en el lugar que hoy ocupa el actual edificio del ayuntamiento, un lugar estratégico para la defensa. Una excavación ha encontrado un yacimiento con una potencia de 3,5 metros, con siete niveles arqueológicos, el último de los cuales corresponde a un pavimento con opus signinum tardorromano. De la edificación musulmana no quedan restos visibles.

La mezquita mayor, otro de los elementos definidores de la medina, situada en el solar que ahora ocupa la catedral. El único resto visible es el minarete, convertido en campanar. Quedaba inmersa en la red viaria, entre las calles que desembocaban en el edificio. Había un barrio comercial cerca. Según la documentación hay otras mezquitas de menor importancia, concretamente dos, situadas en los alrededores del cementerio.

El palacio del rais debió ser uno de los edificios más majestuosos de la medina. Se encontraba en un solar de considerables dimensiones, entre las calles Major del Born, Sant Jeroni y Sant Francesc. Sa’id ibn Hakam se hizo construir un palacio fuera de la almudaina, tal como nos cuenta Ibn Sa’id al-Magribi. El mismo rais escribió un poema que había de ser esculpido en el frontispicio de un palacio-pabellón. El edificio disponía de un salón y un jardín, y una qubba (salón abovedado que servía como salón del trono o sala de recreo para la vida cotidiana, con fuentes y pilas de mármol, rodeado de habitáculos laterales para dormir).

En el interior de la ciudad había casas con patios huertos y corrales. Los espacios abiertos dedicados al cultivo eran importantes. También había importantes zonas cultivadas fuera de la ciudad, como el canal dels Horts.