Es Bauç

El acceso a este poblado talayótico exige un ligero paseo de unos 30 minutos. Lo hemos incluido en este itinerario porque se encuentra en un lugar espectacular, tanto por los acantilados como por la soledad del lugar, alejado de cualquier espacio habitado.

Para acceder a este punto tenemos que dejar el coche en Cala s’Almonia (Santanyí) y bajar por unas escaleras que nos conducen a la playa. Desde ésta, tomamos un sendero que sube serpenteando por la ladera opuesta. Debemos seguir el camino que sale de este sendero, siguiendo más o menos la línea de la costa. Cogeremos un camino por la costa hacia el sur y aproximadamente a un kilómetro de distancia encontraremos una antigua caseta militar que se encuentra sobre el poblado.

Lo primero que nos encontraremos será un talayot cuadrado en buen estado de conservación, con la columna caída pero conservando la posición de sus piedras. Observaremos que la puerta de este talayot se abre hacia el horizonte infinito del mar. Precisamente fue este hecho uno de los que más importancia tuvieron para la definición del significado de la orientación de este tipo de talayot.

Un centenar de metros siguiendo las estructuras, llegamos a las murallas del poblado, que conserva tres de sus puertas con las losas de las cubiertas caídas. El hecho de que no haya habido poblaciones próximas ha permitido conservar en magnífico estado casi todas las estructuras, excepto las situadas más cerca de los acantilados.

En una esquina de la muralla y marcado por una higuera, nos encontraremos con un gran pozo que debía ser uno de los puntos más importantes del poblado. También está cerca de un talayot redondo con la puerta girada hacia el pozo.

Todavía no se ha hecho un estudio completo de este poblado. Sus misterios continúan escondidos.