Es Clossos de Can Gaià

Para ir a este poblado pretalayótico desde el punto anterior debemos coger la carretera en dirección a Santanyí para seguir posteriormente dirección S’Alqueria Blanca, Calonge y S’Horta. Es en este último punto donde debemos prestar más atención ya que debemos seguir hacia Portocolom por la misma carretera. A unos 2,5 kilometros veremos a la derecha un desvío que se dirige a Portocolom y a Cala Marçal, giramos por éste y seguimos unos 2 kilómetros. Justo antes de entrar en la urbanización, debemos prestar atención a la izquierda hasta observar las estructuras de este yacimiento, que se divisan con claridad desde la carretera.

Clossos de Can GaiaEl poblado está actualmente en curso de excavación y como es el único de esta época pretalayótica que hoy se está estudiando, sus resultados son esperados con mucho interés por los investigadores. Este poblado nos ha llegado sorteando todo tipo de agresiones: el año 1965 se destruyó parcialmente el yacimiento al construir la carretera y años después volvieron los destrozos por construcción de chalés y redes de aguas.

A pesar de todo ello, todavía podemos contar nueve construcciones naviformes, de las cuales por el momento se ha excavado sólo una. Se trata de una gran cabaña alargada, de una longitud de 16 metros por 6 de ancho. Sus muros tienen entre 2 y 3 metros de grueso, pese a que de altura tan sólo conservan un metro y medio. En la fachada se encontró un enlosado y en el interior otro que ocupa tan sólo una parte. También en el interior había cuatro pilares que tal vez soportaran un altillo. Cerca de la puerta todavía se puede ver una piedra central que servía como área de trabajo doméstico: cortar, raspar… y a su pie había un mortero. Delante de la naveta se localizaron trece agujeros de palo haciendo un semicírculo que debían de servir para aguantar un porche o unos biombos. Todo abandonado hace 3000 años. Finalmente, toda la cabaña iría cubierta con ramas y arcilla, como las cabañas de roter. Ésta era la casa de una familia extensa, dedicada a la ganadería, autosuficiente de casi todo: ellos mismos fundían el metal, que era la técnica más compleja del momento, como se ha podido comprobar en otros yacimientos similares al encontrarse moldes. Más cerca de la carretera se ha excavado una estructura comunal, de función todavía poco clara. Entre el relleno se puede ver una piedra como las que se utilizan de prensa para hacer queso o aceite.