Es Racons

Para llegar a Es Racons, debemos salir desde Llubí por la calle Sineu, para alcanzar un camino que conduce a la carretera de Sineu. A medio kilómetro del pueblo encontraremos, a mano izquierda, los restos de la muralla del poblado talayótico, que por lo demás está completamente arrasado. Un poco más adelante se encuentra el gran centro ceremonial de este poblado, del que destacan, a ambos lados del camino, dos grandes talayots circulares, que se miran desde hace siglos a través de sus entradas afrontadas. El más grande de los dos alcanza los 5 metros de altura.

En estos talayots no se han realizado excavaciones, aunque sí se limpiaron de piedras y matas.

Cien metros más allá, junto a la casa del Molí d’en Blanc, el centro ceremonial continua y se pueden ver restos de otros talayots, santuarios y cuevas.

Este conjunto de Es Racons es uno de los mejor conservados de la isla, donde se puede apreciar con claridad la relación existente entre los poblados y sus centros ceremoniales próximos, compuestos éstos por talayots cuadrados, circulares, túmulos, a los que posteriormente se les añadieron santuarios y otros edificios.