Far de n’Ensiola

Para llegar al Far de N´Ensiola bajamos el camino hasta sa Platgeta. Desde allí se puede acceder al Faro de n’Ensiola, por un camino asfaltado que pasa por el lado de la cala s’Espalmador y que sube al Coll Roig. Después se desciende hasta el collet de n’Ensiola, se reprende la subida final al faro, con estrechas curvas en zigzag. El camino en este último tramo tiene gran interés constructivo, con marges o muros de sostén lateral.

La belleza paisajística de la región redondea el conjunto. El faro se levantó en 1857 según un proyecto del ingeniero Emili Pou y funcionó, por primera vez, dos años más tarde. Se trata de una réplica del faro de Formentor. El escrito del portal posterior tiene arriba del todo una inscripción que dice: “Reinando Isabel II. Año MDCCCDLVII”. La torre del faro tiene una escalera con noventa peldaños. Hacia 1970 fue automatizado.

La planta ocupa una superficie de 360 m2 y fue construido en piedra de Santanyí. Delante de la fachada del faro está el aljibe, del cual destaca el brocal ubicado en el centro.

Debajo del faro, a la derecha del camino, está el denominado avarador de n’Ensiola. Tiene una entrada empedrada, en parte desparecida. Más arriba, bajo una gruta, el avarador, para subir la barca, muestra todavía restos de peldaños de madera y un interesante rodillo de madera, deteriorado, para estirar y recoger la soga de la barca.

Para subir hasta el Far hay que pedir permiso en el puerto a la hora de llegar a la isla. También hay que tener en cuenta que hay un largo camino hasta llegar a la cima, con lo que hay que medir el tiempo para poder bajar y salir de la isla con la barca.