Datos y descargas

Dificultad:
Mínima. El trayecto debe realizarse a pie.
Duración:
Existen varias maneras de visitar estas cuatro instituciones: de forma más completa con guías, previa concertación al organismo correspondiente, en cuyo caso tendría una duración de unas 3 horas en total. También pueden visitarse por libre, teniendo en cuenta habrá un acceso limitado ya que no se podrá entrar en algunas salas sin el guía correspondiente. En este caso la duración sería de 1 hora aproximadamente.
Longitud:
1 Km.
De interés:
Es una ocasión única para conciliar origen y actualidad de las instituciones que nos rigen, además de poder observar excelentes ejemplos de la arquitectura y las artes plásticas mallorquinas desde mitad del siglo XVII hasta el XX.
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Introducción

La ruta de las instituciones pretende hacer un recorrido por la historia de los edificios que albergan las principales instituciones políticas ubicadas en la capital de las Illes Balears. Conocer como es el exterior e interior de edificios tan característicos como son el Ayuntamiento, el Consell, el Parlament o el Consolat nos ayudarán a conocer más profundamente nuestras instituciones, su ubicación y funciones. Muchas veces los ciudadanos sabemos donde están y a lo mejor conocemos algunas de sus competencias o atribuciones pero desconocemos su trayectoria y evolución, e incluso la historia de las paredes que los albergan. Intentaremos que los muros nos cuenten su desarrollo, que los espacios cobren voz y, expliquen qué albergaron en el pasado y qué acogen en la actualidad.

La ruta es bastante fácil e interesante a la vez ya que discurre en pleno centro de la ciudad alrededor de calles transitadas como son la plaza de Cort, el Palau Reial o el Paseo de Sagrera, donde se pueden contemplar a la vez otros edificios de interés e incluso tomarse un café en uno de los numerosos establecimientos que se pueden encontrar a lo largo del trayecto.

Ayuntamiento de Palma

La ruta de las instituciones se inicia en la Plaza de Cort, considerado uno de los puntos neurálgicos de la Ciudad y el kilómetro “0” de Palma. El nombre de “Cort” proviene de las curias feudales que tenían su emplazamiento antiguamente en este mismo lugar. En esta plaza se puede observar el centenario olivo que la preside y, enfrente, el edificio barroco del Ayuntamiento de la ciudad, un edificio que se distingue de lejos y que además da un aire señorial al conjunto de la plaza.

Su construcción se inició el 1649 sobre el solar donde anteriormente se ubicó el Hospital de Sant Andreu impulsado por Nunó Sanç y posteriormente la sede de la Universitat de la Ciutat. La construcción finalizó en el siglo XVIII y a finales del siglo XIX el edificio fue otra vez objeto de una intervención por parte del arquitecto municipal Manuel Chápuli debido a un incendio que le ocasionó graves daños en su interior. Éste también quiso remodelar la fachada, eliminar el banco central para construir un portal central en su lugar, sin embargo hubo un gran revuelo popular a causa de estimación al citado banco y, finalmente, no se llevó a cabo.

En la fachada se distinguen claramente tres partes que corresponden a las tres alturas de que consta la construcción. A la vez se quiso reproducir el modelo de casa tradicional mallorquina como se puede observar con el voladizo de madera que remata la fachada acompañado por un conjunto de figuras antropomórficas que datan de 1680 obra del escultor Gabriel Torres.

En la planta baja podemos observar en la fachada dos portales laterales de entrada al edificio con elementos manieristas (la ubicación lateral de las dos puertas no es muy común). Entre los portales destaca un largo banco conocido como el Banco de los Vagos o del “Sinofós”. La tradición popular cuenta que en él se sentaba gente con poco apego al trabajo y siempre se excusaban argumentando que tenían males que les impedían trabajar y que si no fuese (si no fos) por ellos trabajarían.

En el interior de la planta baja podemos observar el amplio vestíbulo que normalmente siempre está abierto al público para visitarlo. En este vestíbulo podemos observar los seis “gegants”, articulados en tres parejas, destacando en Tòfol y na Francinaina construidos en 1961 y vestidos a la manera tradicional mallorquina; además de otra pareja de payeses y la colla dels xeremiers, portando los instrumentos tradicionales mallorquines: fabiol, tamborino y xeremia. En él también podemos observar el antiguo portal gótico del Hospital de Sant Andreu y la escalera de honor que da acceso a la planta noble. La escalinata, de tipología imperial, denota una clara influencia francesa y fue obra del arquitecto Gaspar Bennàssar. Por último, desde el vestíbulo se puede acceder a la Biblioteca Municipal abierta al público y ubicada en este mismo lugar desde 1927 (anterior a esta fecha era la sede del cuerpo de bomberos).

En la parte de la fachada que corresponde a la planta noble podemos observar el gran balcón central que da al despacho de la alcaldesa. En el interior de esta planta destacan el amplio vestíbulo y la Sala de plenos. En el vestíbulo podemos contemplar la copia del estandarte de Jaume I, parte del casco de Martí l’Humà, mazas de los maceros de los jurados, el arcón de las insaculaciones del siglo XVII, el cuadro con el martirio de Cabrit y Bassa, el entierro de Ramon Llull, el de San Sebastián del siglo XVII atribuido a Van Dyck, un cuadro sobre la audiencia entre Carlos V y el obispo de Mallorca, otro cuadro sobre la muerte de Jaime III, dos tapices, uno con el desembarco de Jaime I y el otro con el funeral por los hermanos Moncada, etc. En el interior de la sala de plenos podemos observar una importante colección pictórica con los retratos de los hijos ilustres de la ciudad de Palma de todas les épocas, que continúan en el anterior vestíbulo, (Eusebi Estada, Mª Antònia Oliver, Joan Miró, Joan Crespí, Ramon Llull, San Alonso Rodríguez, Alberta Jiménez, Archiduque Luis Salvador, etc.) y de los reyes del antiguo Reino de Mallorca. También podemos observar la magnífica sillería labrada para el alcalde, tenientes de alcalde y regidores, el retrato de Jaime I llamado “L’home dels nassos”, un busto del rey Juan Carlos I, y, en la parte superior, vidrieras decoradas con los escudos que conformaban la monarquía hispánica. Esta planta puede visitarse previa concertación.

En la fachada de la tercera planta se encuentra el reloj central conocido como el reloj d’en Figuera en honor al personaje que fundió la primera campana en el siglo XIV.

El actual reloj data de 1863 y suena cada cuarto de hora.

A nivel plástico la fachada del ayuntamiento constituye uno de los mejores exponentes del Manierismo mallorquín. Es un estilo clasicista que se va a cultivar en algunos edificios de principios del siglo XVII. Afecta especialmente al exterior del edificio donde los vemos aplicado en la característica decoración escultórica a base de máscaras, estípites, guirnaldas, cartelas, almohadillado, frontones curvos, triangulares o partidos, etc. Encontramos algunos ejemplos en la ciudad de Palma como la casa Pavesi o Can Salas en la calle Sant Feliu, la iglesia del convento de la Concepció, la iglesia del convento de Santa Clara, y, por supuesto, en el edificio de Ayuntamiento, en Cort.

Como hemos dicho el Manierismo afecta especialmente a las fachadas, en el exterior, por lo tanto es una tendencia superficial (al igual que el Renacimiento y Barroco en Mallorca). Sin embargo, el edificio del Ayuntamiento es un caso excepcional porque afecta a la fachada y a la remodelación interior.

Fue construido entre 1649 y 1680, ya que a principios del siglo XVII el edificio anterior se encontraba en un estado ruinoso. Por lo que se procedió a la remodelación interna y a la construcción de un gran frontis.

La fábrica de la fachada se llevó a cabo en tres etapas: la primera de 1650 a 1665, afectó al piso inferior, y fue realizada por Pere Antoni Bauçà y Joan Antoni Oms; la segunda entre 1666 y 1680, afectó al segundo (planta noble) y tercer piso (porche), realizado por Miquel Oliver y Antoni Carbonell; y la última etapa, en 1680, el voladizo, obrado por por Gabriel Torres. Todos estos son canteros o escultores, la figura del arquitecto está ausente. Por ello se dan una serie de manifestaciones: pervivencias tradicionales en cuanto a la estructura arquitectónica a causa del trabajo de los canteros, y arte de vanguardia en cuanto a la escultura aplicada, de la mano de los escultores.

La fachada se caracteriza por una gran unidad estética y es paradigmática porque reproduce todas las pautas constructivas mallorquinas en la época barroca. A pesar de la unidad, es difícil etiquetarla dentro de un estilo concreto, ya que tiene elementos barrocos, manieristas e, incluso, medievales. Podemos afirmar que es una fachada de transición de estilo.

Los elementos manieristas serían la acumulación decorativa con máscaras, estípites (atalantes y cariátides), volutas, frontones partidos, hidrias… unido a la compartimentación horizontal (tres pisos) cruzado por elementos verticales mediante pilastras de derivación jónica (pilares adosados a la pared).

Los elementos barrocos serían la acumulación de elementos decorativos en sentido dinámico y algunos elementos monumentales como el balcón continuo de la planta noble (donde, como ya hemos dicho, se encuentra el despacho del alcalde).

A medida que la altura va aumentando, la decoración se va simplificando hasta llegar al último piso (el del reloj), caracterizado con una gran sencillez tanto en vanos como en la línea de imposta, sin molduras.

Destaca la posición de los accesos a ambos lados del banco “Sinofós” y del gran ventanal central, que le da dinamismo y rompe un poco con la rigidez axial.

El Consell de Mallorca

Justo al lado del Ayuntamiento de la ciudad, hacia la derecha, encontraremos el edifico neogótico, sede del actual Consell de Mallorca. La edificación está ubicada en la calle Palau Reial, número 1. La construcción destaca entre el resto de edificaciones por su majestuosidad y por el estilo en que fue construido ya que no tiene en su entorno ningún edificio con las mismas características.

Las obras de construcción se iniciaron en 1882 para convertirse en la sede de la Diputación Provincial de las Islas Baleares, institución creada en 1812 a raíz de las Cortes de Cádiz. Anteriormente en este solar se ubicó la antigua prisión. El diseño del edificio fue encargado al arquitecto Joaquín Pavía Birmingham. A partir de 1885 se hizo cargo el arquitecto Joan Guasp Vicens. Es uno de los mejores ejemplos del neogótico isleño.

En la fachada podemos observar las cuatro torres octogonales y cuatro pilastras intermedias coronadas por esculturas con los escudos de cada una de las cuatro islas mayores, además de un conjunto de elementos característicos del medievo como son los pináculos, almenas, molduras y los arcos ciegos, entre otros, así como el escudo de los municipios que ostentan el título de ciudad: Pollença, Inca, Alcúdia, Felanitx, Llucmajor, Manacor y Sóller. La obra escultórica de la fachada fue realizada por Llorenç Ferrer i Martí.

La escalera imperial sube a la planta noble y muestra, en el primer rellano, los ventanales con las alegorías de les Illes Balears: Menorca a la izquierda, Mallorca en el centro y las Pitiusas (Ibiza y Formentera) a la derecha. La sala de sesiones se caracteriza por una gran riqueza ornamental, donde destacan el artesonado de madera de roble, obra de Isidre Ripoll, y los vitrales de temática relacionada con la conquista de Mallorca de Faust Morell.

Una vez en el interior del edificio sobresale la escalera imperial que nos permite acceder a la planta noble. La composición de esta escalera es muy teatral. Destaca la inspiración en el gótico de Guillem Sagrera (autor de La Lonja de Palma) que se pueden observar en los elementos del rellano de la escalera. La vidriera que ilumina la escalera es otro de los elementos que ayudan a realzarla. Ésta es obra de Faust Morell i Ballet que representó alegorías femeninas donde cada una de ellas representa a Mallorca, Menorca e Ibiza respectivamente. En la planta noble destaca la sala de sesiones, obra del arquitecto Guillem Reynés. De ella destacan las vidrieras, obra de Faust Morell, relacionadas con la temática de la conquista de Mallorca. Otros elementos a destacar son el artesonado de manera de la sala realizado en roble, obra de Isidre Ripoll. También cabe destacar el mobiliario de esta estancia. Cuando se construyó el edificio y se optó por el neogótico se hizo con todas sus consecuencias no ciñéndose únicamente a elementos arquitectónicos, escultóricos o pictóricos sino que se pretendió que abarcarse hasta el último elemento del edificio. Los asientos están decorados con personajes históricos o folclóricos portando cada uno un escudo de un municipio de las Islas Baleares. En esta misma planta también destaca la sala de Presidencia donde actualmente la presidenta del Consell de Mallorca realiza las audiencias. En esta estancia destaca el artesonado neomudéjar.

El edificio también alberga en sus paredes una importante colección pictórica de pintura mallorquina de la segunda mitad del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. Entre los pintores cabe destacar a: Antoni Ribas, Joan O’Neille, Joan Bauçà, Gaspar Terrassa, Antoni Fuster, Francesc Maura, Vicenç Llorens, Faust Morell, Ricard Anckermann, Joan Fuster, Llorenç Cerdà, Fuster Valiente y Blanes Viale, entre otros.

Desde 1979, momento en que se repartió el patrimonio de la extinta Diputación Provincial, el edificio en cuestión se convirtió en la Sede del Consell de Mallorca. Actualmente es la sede de los plenos de la institución y de su presidencia.

La institución insular es el órgano de gobierno y administración de Mallorca que gestiona importantes competencias. La regulación de los Consells como instituciones de naturaleza autonómica ha quedado regulada por la última reforma del Estatuto de Autonomía acontecida en el 2007.

El Parlament de les Illes Balears

Para acceder a la entrada principal del edificio del Parlament, debemos bajar por la misma calle Palau Reial y girar a la derecha por la calle Conquistador. Casi al final de esta calle, a la izquierda, encontraremos la entrada al edificio.

El edificio actual fue construido sobre un solar donde antiguamente se ubicó el Convento gótico de San Domingo, edificio conventual que fue desamortizado y demolido en 1836. En una parte de este solar el Casino Balear en 1848 decidió construir su sede, obra del arquitecto Antoni Sureda i Villalonga. En 1851 esta entidad social se fusionó con el Liceo Mallorquín creando el Círculo Mallorquín. Esta nueva sociedad tuvo entre sus socios a la aristocracia y a la alta burguesía mallorquina. A partir de 1983 se convirtió en sede del Parlament de les Illes Balears.

La mayor parte del aspecto actual del edificio se debe a una remodelación prácticamente integral encargada al arquitecto catalán Miquel Madorell i Rius. La reforma se empezó en 1913 y finalizó en 1918. En ella se modernizó y ensalzó la sociedad incorporando las nuevas prestaciones para los asociados tales como un ascensor, un restaurante o una barbería, entre otros.

La fachada de la calle Conquistador de estilo modernista se realizó durante la reforma de 1913. En ella podemos observar claramente las tres plantas de que consta el edificio y una importante decoración modernista que se concentra en las columnas, puertas y ventanas. De la fachada destaca el balcón central y el arco superior donde está enmarcado el escudo de Mallorca y alrededor el nombre “Círculo Mallorquín”.

Del interior del edificio destacan importantes espacios como:

La Sala de las Cariátides, actualmente es el lugar donde se realizan las sesiones plenarias de la institución, fue decorada por el pintor Ricard Anckerman con elementos de la mitología clásica. Este es uno de los espacios más esplendorosos del edificio. Antiguamente era la sala de baile del Círculo Mallorquín.

La Sala de los Pasos perdidos, espacio contiguo a la sala de las cariátides, y conocido también como el salón rojo, contiene dos interesantes cuadros. El primero es de Ricard Anckerman “La entrada del rey Jaime I el Conquistador en Medina Mayurqa” y otro de Joan Bauzà titulado “La visita de Carlos V a Palma”.

La Sala Montenegro debe su nombre a que fue decorada por el pintor mejicano Roberto Montenegro en 1914. El Salón de cortesía, ubicado justo al lado de esta sala, era el espacio dedicado a salón de lectura. Ambos en la actualidad ocupan espacios destinados a la presidencia del Parlament.

La Sala Verde, actualmente destinada a sala de comisiones del Parlament, fue antiguamente la sala de esgrima y juego. Está decorada con pinturas del pintor catalán Aurelio Tolosa y también contienen unas interesantes vidrieras modernistas.

La biblioteca de la institución también destaca por su belleza plasmada en el mobiliario. Está abierta al público y consta de unos 16.000 volúmenes especializados en temas jurídicos.

Este edificio se convirtió a partir de 1983 en sede del Parlament de les Illes Balears y actualmente en él se desarrollan las funciones legislativas propias de la institución. En 1980 la Academia de San Fernando declaró Monumento Histórico Artístico diversas estancias y en 1990 fue declarado en su totalidad Bien de Interés Cultural —BIC-.

El acceso a la institución está permitido para la biblioteca y los plenos. El día de la Comunidad Autónoma de les Illes Balears suelen celebrar una jornada de puertas abiertas.

El Consolat de Mar

La última institución de esta ruta es la sede del Govern de les Illes Balears ubicada en el Paseo de Sagrera. Para llegar a ella desde el Parlamento, debemos bajar la calle Conquistador hasta la Plaza de la Reina, girar a la izquierda por la Avenida Antoni Maura y al finalizar ésta giramos a la derecha. Tras recorrer unos 100 metros, a la derecha, encontramos el edificio de la Lonja y, unos 50 metros más hacia adelante, el Consolat de Mar.

A nivel artístico este edificio puede considerarse de transición del Renacimiento al Manierismo. Se terminó de construir en el año 1669. El trabajo escultórico se atribuye a Pere J. Piña y Antoni Carbonell (también intervino en la fachada del Ayuntamiento). Consta de una planta irregular, producto de la adición de varios volúmenes en el transcurso del tiempo. La fachada presenta una división en tres plantas, tradicional en Mallorca (arquitectura civil): la planta inferior funciona como zócalo de la planta noble, que presenta una galería de cinco arcos rebajados sobre columnas anilladas y una balaustrada, que se abren a la galería cinco portales con frontones triangulares interrumpidos por esculturas. En el interior destaca la sala con artesonado de madera.

En la parte posterior del edificio tiene adosada la capilla de la Lonja finalizada en 1600 y justo al lado el edificio de la Lonja. Este último, gran obra de la arquitectura gótica civil de Mallorca, fue construido por Guillem Sagrera como sede del Colegio de Mercaderes. Actualmente su función es la de albergar importantes exposiciones. Con anterioridad a 1983 fue utilizado como espacio de reunión del Parlament de les Illes Balears.

El Consolat de Mar y la Lonja durante la transición democrática fueron propiedad de la Diputación Provincial de Baleares, institución que desapareció al crearse los Consells Insulars. Estos edificios no fueron transferidos al Consell de Mallorca ya que por su representatividad e interés histórico eran un espacio adecuado para albergar el gobierno de la Comunidad Autónoma.

El Consolat de Mar actualmente ubica las dependencias del Presidente del Govern de les Illes Balears y es el lugar donde tienen lugar los Consells de Govern donde se aprueban las diferentes decisiones que afectan a la vida de los ciudadanos.

El edificio se puede visitar si se conciertan visitas en grupo y el día de la Comunidad Autónoma suelen realizarse unas jornadas de puertas abiertas a la institución.