Gran Hotel

Desde la calle de la Unió nos dirigimos al Gran Hotel por la plaza del Mercat. Los aviadores italianos tenían su cuartel general en este edificio modernista, inaugurado en 1903.

En octubre de 1936 debieron permanecer un centenar de aviadores y mecánicos italianos, instalados en el edificio. Eran los tripulantes de los aparatos bombarderos Savoia Marchetti SM-79, «esparvers» (gavilanes) les llamaban, trimotores. Rapidísimos para aquel tiempo, velocidad de crucero en torno a 400 km por hora, lo cual hacía que, dándose más prisa que los cazabombarderos de la República, sembraran de bombas con impunidad todo el Levante de la Península. Valencia, Cartagena, Tarragona, Barcelona fueron bombardeadas por aviones con base en Mallorca, hecho que causó miles de muertes y enormes destrozos.

La presencia de estos aviadores tuvo un peso decisivo en la derrota de la expedición de Bayo y en el resultado final del conflicto en Mallorca. Según fuentes italianas de la época, nos consta que de enero de 1937 a noviembre de 1938 los aparatos legionarios había realizado 19.191 vuelos con un total de 29.275 horas de vuelo, durante los cuales fueron lanzados 2.843.775 kilos de explosivo, se llevaron a cabo 50 combates aéreos y, realizados 1.207 reconocimientos y 3.187 bombardeos; serían tocados 199 barcos enemigos, 32 aviones republicanos abatidos en combates aéreos y 22 destruidos durante el bombardeo de campos de aviación.