Iglesia de Santa Margalida

Recorremos hasta el final la calle de Can Savellà. Nos metemos por la tercera calle a la derecha, de l’Argenteria. Al final de ésta, continuaremos por la plaza del Marquès del Palmer (enfrente a la izquierda), la atravesaremos y daremos a la plaza Mayor. La atravesamos también y llegaremos al inicio de la calle de Sant Miquel, donde casi al final, en el nº 69, nos encontraremos la Iglesia en cuestión.

Este edificio proviene de la instalación en este lugar de los frailes franciscanos en 1238. Cuarenta años después de su instalación, los franciscanos permutaron su convento por el de las monjas agustinas de Santa Margalida de la actual plaza del Mercat. Poco después los citados frailes acabaron instalados en el actual convento de Sant Francesc. Las monjas fueron expulsadas en 1837 y el convento fue destinado a hospital militar. La iglesia data del mismo año fundacional de 1238, pero fue objeto de sucesivas reformas y ampliaciones, la más importante, de 1341, en la que se reconstruyó el ábside. Fue restaurada en el año 1967 y desde ese momento se dedicada a parroquia castrense. La iglesia presenta una planta rectangular de nave única con capillas laterales y ábside de base rectangular. La nave se encuentra dividida en tramos separados por arcos diafragma apuntados que descansan sobre modillones de rollos en la pared a mediana altura. La cubierta es de madera a doble vertiente, en cuyo vértice con los arcos presenta un tramo de techo plano con decoración mudéjar. Las capillas tienen planta irregular y bóveda de crucería. El coro probablemente es del siglo XIII y se encuentra sostenido por dos hileras de tres arcos rebajados sostenidos por cuatro pilares de sección octogonal. La primera capilla de la izquierda contiene el sepulcro gótico de Guillem de Torrella (1267).

De la parte exterior son destacables la cabecera y los contrafuertes. Los accesos laterales no responden a su estructura original, ya que la entrada se realizaba a través del convento.