Iglesia parroquial de Sant Lluís

Al subir de la cala Sant Esteve nos dirigimos a Es Castell y tomamos el desvío de la izquierda, que nos conduce directamente a la población de Sant Lluís. Este pueblo es el vestigio más importante de la breve presencia francesa en la isla, entre 1756 y 1763. Como Es Castell, la trama urbana de Sant Lluís es ortogonal, pero en este caso el centro de la población no está ocupado por cuarteles, sino por la parroquia dedicada a Sant Lluís, en honor de Luis XV de Francia, monarca reinante entonces. Una inscripción en la fachada principal recuerda que el templo fue dedicado por los franceses a San Luis.

Se trata de un edificio neoclásico diseñado por el arquitecto e ingeniero Antoine d’Allemand a petición de su amigo Antoine de Caussan, intendente en Menorca durante la ocupación francesa. El espacio interior del templo es de nave única cubierta con bóvedas de arista y tres capillas en cada uno de los lados, construidas entre los contrafuertes. La iglesia se empezó a construir en 1758 y no se finalizó hasta 1783, muchos años después de que los franceses abandonaran Menorca.