Introducción

El gótico supone el establecimiento del estilo artístico más arraigado en las Baleares. Es un estilo muy importante por la cantidad y calidad de las obras. Éstas se caracterizan por su cosmopolitismo y vanguardia gracias a los contactos con el exterior a través de los viajes de formación de los artistas, además de la presencia de otros foráneos en las islas.

El gótico en Mallorca se iniciará tras la conquista del 1229, con un estilo primitivo, de transición, desplazando al arte islámico. Se consolidará a partir del establecimiento del Reino Privativo de Mallorca a partir de 1276 ampliándose el territorio de extensión del gótico, destacando Palma y Perpiñán porque eran las capitales del Reino y los núcleos económicos más importantes. Pasará por una época de declive con la caída del Reino Privativo en 1348, pero se recuperará a nivel artístico a finales del XIV-principios del XV, culminando en el declive de 1450 a 1500.

El estilo gótico fue tan significativo que perduró más allá de sus límites cronológicos ya que fijó, a nivel arquitectónico, el modelo de templo cristiano balear por excelencia hasta el siglo XVIII: planta única con capillas laterales entre contrafuertes.