Introducción

Los patios de los casales señoriales de Palma constituyen uno de los conjuntos más emblemáticos de la arquitectura civil de la ciudad. El escritor Miquel dels Sants Oliver nos introduce literariamente estos patios urbanos “amb llurs superbes entrades ombrívoles, amb llurs colls de cisterna i llurs ferros artístics, amb llurs passamans com a randes de pedres, amb llurs columnes ventrades i llurs galeries italianesques i les portes esculturades dels estudis…”.

Debemos relacionar los patios de Palma con la casa romana, con pervivencias de la casa-patio de tradición islámica y de la casa medieval catalana de los siglos XIII y XIV. Con el tiempo, los patios de la ciudad van adquiriendo un carácter propio. Tras los patios de estilo gótico, llega la apoteosis del patio urbano con el Barroco, en los siglos XVII y XVIII. Los patios barrocos de Palma siguen un modelo básico, con entrada o vestíbulo, portales de estudio, patio descubierto y escalera; pero, a la vez, pueden presentar diferencias considerables entre si: desde una sencillez elegante más clasicista hasta los grandes patios más ostentosos del siglo XVIII.