Introducción

La Trapa, situada al extremo de poniente de la Sierra de Tramuntana, en el municipio de Andratx, constituye un punto paisajístico de primera magnitud. Este valor se completa con un referente histórico, arquitectónico y etnográfico de gran interés. Es, por tanto, un lugar ideal para combinar historia y paisaje, un espacio para gozar de una interpretación integradora del medio.

Los referentes históricos son ciertamente muy concretos: una comunidad monástica trapense, integrada dentro de la religiosidad cisterciense, que a principios del siglo XIX padece los cambios de aquella época: el paso del antiguo régimen al mundo burgués y liberal y la inseguridad producida por la guerra del Francés. La desamortización iniciada en el Trienio Liberal, concretamente en el año 1820, acabó con la experiencia casi ermitaña de esta comunidad, nacida en Mallorca sólo 10 años antes. Nos ha llegado, de todo esto, una herencia patrimonial, con una arquitectura austera y muy degradada por el paso del tiempo, un gran espacio agrícola caracterizado por los bancales y un potente sistema hidráulico. La conversión de este monasterio de montaña en posesión o finca de aprovechamiento rural, es también un tema interesante.