Introducción

Miramar y Son Marroig se asientan sobre uno de los paisajes más bellos de la isla. Son dos de las posesiones más espléndidas de Mallorca tanto por sus características físicas como por su dilatada historia. En la actualidad, ambas acogen sendos museos dedicados a la figura del archiduque Luis Salvador y donde también se llevan a cabo ciclos de conferencias, jornadas y estudios sobre lulismo, todo patrocinado por los actuales propietarios.

Su magnitud también proviene de su relación con dos de los personajes históricos más universales que hemos tenido en las Baleares: el beato Ramon Llull y el archiduque Luis Salvador. Éste compró la possessió de Miramar en 1872 y recuperó también la memoria de Llull, y su mensaje de respeto y goce de la naturaleza construyendo numerosos caminos y miradores. Enamorado de estos lugares, invitó a visitarlos a relevantes personalidades de la época como la emperatriz Isabel de Austria — Sisí-, quien quedó tan admirada que bautizó con el nombre de Miramar a su yate. El archiduque también adquirió Son Marroig en 1877, para completar el proyecto archiducal de reconstruir el Miramar luliano.

En Italia, el 4 de agosto de 1847, Leopoldo II, Gran Duque de Toscana, casado en segundas nupcias con Maria Antonieta de Borbón Dos Sicilias, anunció con 101 cañonazos a la población de Florencia, el nacimiento de su undécimo hijo —noveno de la madre—, Su Alteza Imperial y Real el Serenísimo Señor Archiduque de Austria Luis Salvador, María, José, Juan Bautista, Domingo, Raniero Fernando, Carlos, Zenobio, Antonio de Habsburgo-Lorena y de Borbón.