La arquitectura civil y militar en el Reino de Mallorca

En sus orígenes la dinastía mallorquina no disponía de una arquitectura palatina muy destacable en sus territorios: en el Rosselló, la Cerdaña, Montpelier y las Baleares.

En Mallorca contaba con la antigua residencia de los walís musulmanes, l’Almudaina, una ciudadela adecuada a la función de defensa que a la de confort residencial.
Cuando Jaime I decidió hacer del castillo de Perpiñá su residencia habitual, realizó en esta ciudad la primera y más importante de sus obras. A partir de 1276, a la muerte de Jaime I, se iniciaron grandes obras de construcción y reconstrucción en Mallorca, que quedaron plasmadas en la edificación del castillo de Bellver y las modificaciones de l’Almudaina y de otras residencias de la isla.

Todas estas iniciativas tuvieron como consecuencia la introducción del estilo gótico en la arquitectura civil.