Las “Barracas del los prisioneros napoleónicos”

A la segunda zona excavada se le ha dado el nombre de “Barracas del los prisioneros napoleónicos”, puesto que allí las estructuras identificadas corresponden a diez pequeñas habitaciones que formaron parte del campamento que construyeron los propios reclusos a partir de 1810.

Para acceder a ellas desandamos un poco el camino, hasta el inicio de la playa de ses Figueres, e iniciamos la subida hacia el Museo de Cabrera. En el inicio de esta subida vemos, a mano izquierda, un pequeño camino que nos lleva hasta las barracas de los prisioneros napoleónicos. De todas maneras, tanto este yacimiento como el siguiente se encuentran perfectamente señalizados.

De todas estas habitaciones, las que disponen de chimenea estarían destinadas al uso de vivienda (Ámbitos II, III, VII y VIII). En cambio el Ámbito IV parece ser que sería una despensa. Bajo estas edificaciones, en un pequeño sondeo realizado en 2005, se pudieron documentar estratos de sedimentación del tiempo de la Antigüedad Tardía e incluso de época pre-romana. Ciertamente, la instalación de una parte importante del contingente napoleónico justo encima de lo que debió de ser el cenobio, significó una importante destrucción de los restos existentes. Esta destrucción viene detallada en las memorias de los prisioneros supervivientes, quienes cuentan como habiendo encontrado restos <>, reutilizaron columnas, sillares y losas. También narran la realización de excavaciones para recuperar material de construcción para sus cabañas, u otros elementos como monedas, para intercambiarlos por comida. Finalmente también describen el hallazgo de tumbas cubiertas con losas que recuerdan mucho a las que se expondrán a continuación.