Los monjes trapenses

La orden de la Trapa es una orden monástica católica, caracterizada por su austeridad, cuyos miembros son popularmente conocidos como trapenses. Su origen se encuentra en el siglo XII, en Normandía, en [editar]el monasterio de la Trapa. Fue fundada en el siglo XII por Rotron, conde de Perche, y reformada en 1664 por Armando Juan Boutiller de Rance.

Una vez que fue nombrado un abad regular consolidó en aquel monasterio la primitiva observancia y regla del patriarca San Benito de Claravall, más los usos y costumbres de los padres del Císter.

Esta reforma hecha por Armando se mantuvo hasta 1791 en Francia. En esta fecha, a los trapenses se les impuso abandonar su vida monástica debido a los acontecimientos revolucionarios franceses. Algunos de ellos se fueron a Suiza y otros se quedaron a esperar a si los acontecimientos se calmaban por los territorios franceses. Sin embargo, estos últimos fueron expulsados del lugar.

Estos monjes expulsados se dirigieron a Friburgo (Suiza) y el rector del monasterio trapense suizo les abrió las puertas. Pero viendo imposible acogerlos por mucho tiempo por falta de espacio y de recursos, se enviaron dos monjes comisionados a España, el padre Gerásimo y el padre Juan, para suplicar al rey Carlos IV (1788-1808), la cesión de un trozo de tierra para instalar su monasterio.

En Madrid se colocaron bajo la protección del duque de Hijar, por el cual presentaron al rey un memorial con la citada solicitud. El rey accedió a darles la granja de Santa Inés en Murcia. El abad suizo envió entonces hacia España diez religiosos para la Fundación Española el 2 de Febrero de 1794.

Pero como la granja había pertenecido a los jesuitas y era de gran valor los monjes negociadores dejaron en suspenso la concesión y los monjes llegados a Suiza que se habían instalado en Reus con los padres franciscanos fijaron su residencia en una ermita llamada La Misericordia a poca distancia de Reus al enterarse del suspenso de la concesión.

Las negociaciones para que estos sesenta y cuatro monjes trapenses tuvieran tierras propias para instalarse prosiguieron y el vicario general de Aragón propuso el monasterio de Escarpe la cesión de un priorato que tenía en las inmediaciones de las villas de Maella y Fabara, y el monasterio convino desde luego a la cesión y aunque el edificio estaba en malas condiciones se mandó a gente para arreglarlo y su puesta en funcionamiento el día 4 de enero de 1796.

Además de fundarse el monasterio de Valle Santa en Friburgo (Suiza), se establecieron: uno en España, otro en Westfalia, otro cerca de Turín, dos en Valais y otro en el ducado de Norfolk en Inglaterra.

Más tarde se fueron fundando otros monasterios en el territorio español como: San Isidro de Dueñas (Palencia), Osera (Orense), Viaceli (Cantabria), San Pedro de Cardeña (Burgos) i La Trapa (Mallorca).