Museo de Historia de Manacor

Una vez visitado el yacimiento de Son Peretó y, para su mejor comprensión, se recomienda completar el itinerario desplazándose hasta el Museo de Manacor – ubicado en un edificio histórico conocido como la Torre dels Enagistes-, situado en el margen derecho de la carretera MA-14, a escasos 1,5 km del núcleo de Manacor. Para llegar a éste desde Son Peretó debemos ir hacia el Pueblo de Manacor. Desde la Ronda de circunvalación giramos hacia Cales de Mallorca por la carretera de Son Fortesa. En este punto ya está indicado el Museo de Manacor. En unos 700 metros a la derecha podremos ver este museo que cuenta con un pequeño aparcamiento junto a la entrada. La visita es gratuita.

El Museo de Manacor ejerce las funciones de centro de interpretación del conjunto arqueológico. El inmueble, que ocupa una superficie de mil trescientos metros cuadrados, fue inicialmente una casa gótica rural fortificada, de la que todavía se percibe su torre defensiva, y se convirtió posteriormente en un espacio religioso de la Compañía de Jesús, de donde surge su nombre, una clara deformación del término “ignacista”, en referencia a san Ignacio de Loyola. La fachada muestra un arco conopial y ventanas geminadas. Del interior del edificio destacamos su pavimento, el patio, las ventanas interiores, los grafitos de la primera planta y las trazas del portal del siglo XVI que corresponden a la antigua capilla. En 1925 fue declarado monumento histórico-artístico. Posteriormente fue adquirido por el Ayuntamiento de Manacor para rehabilitarlo y convertirlo en museo.

La institución aloja una colección arqueológica de época prehistórica, romana, tardoantigua e islámica del Levante de Mallorca, así como una colección etnográfica de muebles en miniatura. La colección, declarada BIC desde el año 2005, se empezó a crear en 1912 cuando se descubrieron los restos de la basílica paleocristiana de Son Peretó y monseñor Aguiló inició sus excavaciones. El ilustre presbítero y escritor reunió, a lo largo de su vida, una importante colección de objetos arqueológicos y etnológicos de ámbito local que según estipuló en su testamento no debía salir de Manacor. Fue adquirida por el Ayuntamiento de Manacor en el año 1926 y, ese mismo año, a partir de esta colección se creó el Museo de Historia de Manacor, que desde el año 1991 ocupa la actual sede.

De la sala dedicada a la época tardoantigua destacamos los mosaicos recuperados en las antiguas excavaciones del conjunto de Son Peretó, especialmente, así como diversas piezas de procedencia desconocida.

Las piezas más interesantes de dicha sala son las procedentes de la basílica de Son Peretó, pues constituyen algunas de las escasas muestras del mundo paleocristiano de Mallorca. Destacan especialmente el altar, las columnas, las lápidas y sobre todo un fragmentado conjunto de mosaicos, entre el que destacamos aquel dedicado a una mujer llamada Baleria que según las notas de su descubridor, se ubicaban en las diferentes naves y en los intercolumnios de la basílica. Dichos mosaicos presentan claras similitudes con otras producciones musivaras del área mediterránea que se encuadran temporalmente a mediados del siglo VI d. C. y muestran evidentes conexiones culturales, tanto por su temática como por su disposición, con los centros norteafricanos. Constan de paneles cuadrangulares de diferentes medidas rodeados por cenefas y cada una de las alfombras está dedicada a temas diversos, fruto de la combinación de motivos geométricos y vegetales y, en ocasiones, con representaciones zoomorfas. Estilísticamente destacan su plenitud y frontalidad, la ausencia de volúmenes y sombras, la estilización de los motivos vegetales y la circunscripción de las figuras de animales en los elementos geométricos o florales.

Distribución de las piezas en el el Museo de Historia de Manacor:

Este museo ocupa la parte de la izquierda de la planta baja del edificio. En la primera sala, en forma de ancho rectángulo, hay seis vitrinas que contienen básicamente el fondo de cerámica talayótica procedente del importante poblado del Hospitalet. La primera y la segunda vitrinas exponen restos de cerámica procedentes de las navetas del Hospitalet, del pretalaiòtic final (1800-1400 aC). La tercera vitrina muestra materiales del talayot del Hospitalet, del talayòtico final (400-300 a.C.). La cuarta y la quinta vitrinas contienen cerámica del talayòtic final de diferentes yacimientos. La sexta vitrina presenta piezas del ajuar funerario del talayòtic final, con pulseras, collares, y piezas de bronce.

La segunda sala del museo, con entrada desde la primera por un portal de dintel, es de planta cuadrangular y presenta cubierta de un tramo de bóveda de arista. Contiene cinco vitrinas con material básicamente romano. La primera muestra piezas de cerámica sigillata; la segunda acoge monedas y lámparas de aceite; la tercera presenta una destacable escultura romana del busto de Hermes. La cuarta contiene una pátera de cerámica sigillata africana (del siglo V dC, encuentro en aguas de Portocristo), y, junto con la quinta vitrina, también muestra otras piezas procedentes de yacimientos submarinos, como el llamado peci dels motlles. Del fondo museístico, destacamos los mosaicos procedentes de la basílica paleocristiana de Son Peretó; fechan del siglo V o VI dC. Ocupan la tercera sala del museo, situada a la derecha de la segunda y caracterizada por una planta rectangular y cubierta de bóveda rebajada. El mosaico de Baleria muestra en la parte superior la figura de dos pájaros envolviendo un emblema, mientras que en la parte inferior está la representación de un jarrón; en el medio, aparece la inscripción dedicada al enigmático personaje femenino que le da nombre, que dice así: “Baleria fidelis in pace vixit annis trs de hac vita sd ii kal octo”.