Na Picamosques

Del faro de n’Ensiola, tenemos que volver atrás por el mismo camino, hacia Cas Pagès y al puerto. Cerca de la playa de s’Espalmador, una horcadura que parte hacia la derecha desde el camino del faro, sube hasta la cima más alta de Cabrera, na Picamosques.

El camino pasa por el horno de cal de s’Espalmador y deja a la derecha la cala de sa Coveta Roja. En esta cala, fuera de camino, muy cerca del mar, se encuentra el horno de cal de sa Coveta Roja, en la parte baja de la vaguada. El acceso por mar es más fácil que por tierra. Mide 7 ’45 m de diámetro exterior; la boca se sitúa en la parte sur, mirando a la vaguada. Una subida suave, siempre por camino, conduce a la cima de na Picamosques, a 172 m de altitud, con un vértice geodésico y los restos de la llamada Casamata. En este caso, también hay un acceso restringido y, para realizar la visita, hay que dirigirse a la oficina del puerto, donde nos informarán de los horarios de vivita.

Cuando abandonamos el magnífico parque, la triste despedida que nos dejó J. P. Pierre Péllissier, uno de los supervivientes franceses de 1814, afortunadamente queda muy lejana:

“Adiós peñascos, adiós montañas,
Isla de exilio y esclavitud
Adiós barracas y adiós playas
¡Era bien era hora de dejaros ya!

Ya no tienen más víctimas para vosotros
Sin ninguna pena huimos de este país
este cielo ardiente y tierras descarnadas
Donde dieciséis mil de los nuestros hemos enterrado”