Palacio de la Almudaina

Frente a los pies de la Catedral se encuentra el palacio. Su origen se remonta a la época medieval islámica cuando fue residencia de los valíes de Mayurqa. Jaime II inició la reconstrucción en torno al 1300 según el estilo gótico civil y lo convirtió en albergue real. Más tarde lo ocuparon los sucesivos virreyes y gobernadores.

Presenta una planta rectangular con muros y torres de base cuadrada, entre las cuales destaca la torre del Ángel, coronada por el Ángel Custodio. La fachada del sur tiene una galería de ocho arcos ojivales, situada sobre otra de cuatro arcos de medio punto. La fachada de poniente presenta también arcos apuntados y ventanas geminadas. El recinto cuenta con dos patios, el del Rey y el de la Reina.

Del interior destaca la capilla de Santa Ana cubierta de bóveda de crucería; contiene la capilla de Santa Práxedes. Destaca también la gran sala del Tinell (Trono), que fue seccionada en dos pisos en época de Felipe II; la planta superior muestra grandes arcos diafragmas, apuntados, mientras que la planta baja presenta bóvedas de crucería, con claves de bóveda con el escudo de la monarquía hispánica (Portugal incluido).