Plaza de la explanada de Es Castell

Empezamos el itinerario en la Explanada del pueblo de Es Castell. La actual población fue construida a partir de 1771 sobre los planos del ingeniero militar británico Patrick McKellar. En realidad, el Gobierno británico mandó derribar la antigua población, ubicada en el emplazamiento del actual cementerio, puesto que dificultaba la defensa del castillo de San Felipe, tal como se había demostrado durante el asedio francés de 1756. La nueva población, bautizada con el nombre de Georgetown por los británicos en honor del rey Jorge III, fue rebautizada posteriormente por los españoles como Real Villa de San Carlos (en honor ahora de Carlos III de España). Por ello, todavía se la conoce también como Villa-Carlos.

Es Castell es un excelente ejemplo del urbanismo de la Ilustración, caracterizado por el trazado ortogonal de sus calles. El centro de la población es la Explanada. Originalmente era una plaza de armas rodeada por cuarteles en tres de sus cuatro costados; en el cuarto destaca el edificio del Ayuntamiento, también de finales del siglo XVIII. Se conservan todavía los edificios de tres de los cuarteles, todos ellos de época británica, que mantienen buena parte de su fisonomía original. Uno de ellos –el antiguo cuartel de Cala Corb– es visitable, ya que alberga el Museo de Militar. En él hay una interesante colección de maquetas, planos y mapas antiguos, así como de armamento de diferentes épocas.

El Museo militar de Menorca contiene una exposición histórica de gran interés, al contener una parte importante de los avatares de los siglos XVIII y XIX.

La primera sala que encontramos es el antiguo despacho del coronel del regimiento de artillería de costa, con muebles del siglo XIX. A continuación, la sala Almirante Miranda, dedicada al puerto de Maó y a la marina de guerra española, contiene siete maquetas o modelos navales: cuatro de ellas, regalo del Coronel Amengual al Museo. Éstas son: el Navío Santana, que combatió contra Nelson en Trafalgar; el Navío San Pascual, buque insignia de la escolta de la Marina de Guerra al convoy de transporte de tropas españolas del desembarco en 1781; la Fragata blindada Numancia, primera embarcación a hélice que dio la vuelta al mundo; y la Falúa que Maó regaló a la reina Isabel II con ocasión de su visita a Menorca el año 1860. Otro gran modelo naval es la galera Real de Don Juan de Austria, desde la que dirigió la batalla de Lepanto, que acabó con la derrota turca en el siglo XVI. Otra maqueta naval es la fragata Diana, construida en el puerto de mahón en 1796, obra y obsequio del Sr. Catchot. Pueden observarse también antiguas imágenes de Maó y del Lazareto, además de una pieza de artillería del siglo XVI, llamada “verso” que fue rescatada de los navíos de la Armada Invencible. En el pasillo encontramos algunas piezas de cerámica.

Le sigue la sala Grillón, dedicada al duque Grillón, que es la sala de conferencias y proyecciones de vídeo sobre el museo, La Mola, Sant Felip, y el tiro de alguna batería y el transporte de los cañones Munaiz-Arguelles desde Fornells por medio de helicópteros pesados.

A continuación, encontramos la sala Felipe II, dedicada al arrabal del castillo de San Felipe, Georgetown, Villa Carlos y, ahora, Es Castell, donde en sucesivas maquetas se ve el pueblo en sus distintas etapas y desarrollo, en su época española del siglo XVI y XVII, y, después, la inglesa en sus dos versiones, a principios y fines del XVIII respectivamente.

La sala gobernador Kane, dedicada a las dominaciones extranjeras de Menorca durante el siglo XVIII, contiene testimonios de la larga dominación británica con retratos de gobernadores y personajes de la época, pinturas bélicas con al fondo del castillo de San Felip. Un pequeña parte está dedicada al breve dominio francés.

La sala María Luisa Serra, eminente arqueóloga menorquina, se dedica a Menorca antigua desde los primeros tiempos hasta la época medieval. Hay una serie de maquetas, entre ellas destaca la de las murallas de Son Catlar (Ciutadella); la naveta de enterramientos de Es Tudons (Ciutadella), el talayot y recinto de Taula de Trepucó (Maó), el recinto costero de Caparrot de Forma (Maó) y un gran plano de Menorca con la situación de los monumentos talayóticos.

Pasamos por la biblioteca del museo, que contiene más de seis mil libros de temática histórica y militar, que nos llevará a la sala Carlos III, dedicada a la reconquista de Menorca. Preside la sala un gran cuadro del Rey Carlos III de España, copia del Mengs que figura en el Museo del Prado de Madrid. En la pared de la derecha, un cuadro con el obelisco conmemorativo de la conquista y una curiosa historia sobre la mujer soldado.

La siguiente estancia es la sala La Mola o de Isabel II, se dedica a la fortificación y artillado de La Mola del puerto de Maó. Sus paredes están cubiertas de planos levantados desde 1847, en que se inician las obras de la fortaleza, hasta los planos de los cañones Krupp, los primeros de acero, instalados en 1889. Hay también cuadros de Font que recuerdan la inauguración de la fortaleza y un retrato de la reina Isabel II.

Finalmente se encuentra la sala del General Bayarte, artillero ilustre, que fue gobernador de Menorca dos veces a finales del siglo XVII. Esta sección consta de seis dependencias: pasillo central, sala de óptica y cálculo, sala de dirección de tiro de la batería de Llucalary, sala de municiones, sala de maquetas y materiales y capilla.

El pasillo central recoge aspectos generales de la Artillería española. La sala de óptica y cálculo muestra una abundante colección de aparatos de medida para el cálculo de puntería, precisos para el tiro de las baterías. La sala de dirección de tiro de la batería de Llucalary disponía de la batería Vickers de 38,1 cm de Llucalary (la original que montó la casa inglesa Vickers en 1932). La sala de municiones, donde se exponen las municiones de todos los materiales artilleros que hubo en Menorca, tanto los de costa y campaña, como los antiaéreos. La sala de maquetas y materiales expone desde una reproducción de una bombarda del siglo XV, cuyo original se encontró en el castillo de Bellver, hasta un radar de exploración antiaérea de mediados del siglo XX. La capilla exhibe una serie de imágenes de Santa Bárbara de las baterías de Menorca.