Plaza de sa Font

La calle de Guillem de Montgrí desemboca en la plaza de sa Font, que recibe este nombre porque en ella se donde se ubica la primera fuente que tuvo Eivissa y que tiene su origen en las mejoras llevadas a término por los ilustrados. Esta fuente llevaba agua desde el Coll de Portmany hasta Sant Rafel. Se encuentra al pie del baluarte de Sant Joan, desde donde partía la primera estacada.

Durante gran parte del siglo XX llevó el nombre de Plaça Canalejas, en recuerdo del presidente asesinado en el año 1912. En 1981 volvió a recobrar su nombre tradicional.

Aquí finalizará el recorrido por la Marina, que en el año 1889 visitó el escritor francés Gaston Vuillier, quien de su estancia en el barrio dejó testimonio escrito en su libro “Las islas olvidadas” con las siguientes palabras: “A menudo, durante el día y también en la tarde, he visto, en plena calle, matar cerdos, cortarlos, hacer butifarras y otros embutidos. La calle es propiedad de todo el mundo, cada uno se instala y ejerce su industria sin preocuparse por los que pasan”.