Pollença

La villa de Pollença marca el punto más al norte de la «ruta dels bandejats». Su importancia, en buena medida, se explica por el hecho de que hasta las Cortes de Cádiz fue territorio jurisdiccional de la Orden de San Juan de Malta. Su iglesia parroquial, que habitualmente sirvió de refugio de bandoleros, estaba controlada por la orden y fue considerada como símbolo de su poder.

Un lugar muy visitado de Pollença y al que vale la pena subir, es el Puig del Calvari (1.1.) En este lugar se situaron las horcas en las que se ejecutaban las sentencias. Por ello, también es conocido como el Puig de ses Forques.

Existe además un lugar de gran interés, como es el Puig de Maria (1.2.) El problema es que se ha de llegar a él a pie ya que no existe carretera y supone, por sí mismo, una excursión de un día entero.Además de poder observar un eremitorio medieval femenino prácticamente completo, se han de destacar la torre de defensa y dos cuadros exvotos que representan escenas de bandoleros. Estos dos cuadros son por el momento las únicas representaciones que se tienen de los bandejats del siglo XVII. Hay que remarcar que la población pollensina normalmente en caso de peligro no se refugiaba en el Castell del Rei, sino en el Puig de Maria.