Puerta de la Conquista

Si se quiere acceder a la ciudad antigua por el mismo lugar desde el cual las tropas de Jaime I entraron en el interior de la medina, se trata de hacerlo a través de la confluencia entre la calle de Sant Miquel y las Avenidas de la ciudad de Palma.

Allí se hallaba la puerta de la muralla musulmana (denominada puerta de “Bab al-Kofol” o “Bab al-Kahl”), que fue abatida por los cristianos. A partir de aquel momento la puerta pasó a denominarse de diferentes maneras: Porta de la Conquesta, de Santa Margalida, del Esvaïdor o Porta Pintada. Una imagen medieval del lugar, con una escena de la lucha, puede verse en el retablo de San Jorge de Pere Niçard, conservado en el Museo Diocesano de Mallorca. Según el relato del Llibre dels fets, en el transcurso del combate habría participado un caballero montado sobre su caballo blanco, identificado como San Jorge, leyenda que suele repetirse a menudo en los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes. Después de la conquista la puerta fue reconstruida, hasta ser demolida en 1912, algunos años después de haberlo sido la muralla, pese a tratarse de un monumento protegido. De su existencia sólo queda una lápida conmemorativa situada en la fachada de la Farmacia Militar (calle de Sant Miquel, cerca de la esquina con la calle Reina Esclaramunda).