Raixa

Desde Sa Granja deberemos volver hacia Esporles, dirigirnos por la Ma-112 hacia la carretera de Valldemossa. Al llegar a ésta, en el cruce de s’Esgleieta, giraremos primeramente a la izquierda, en dirección a Valldemossa, pero, inmediatamente, giramos a la derecha, dirección Palmanyola hasta llegar a la rotonda de la carretera de Sóller, Ma-11. A menos de un kilómetro, dirección a Sóller, observaremos a mano izquierda el panel indicativo de la finca.

Las referencias históricas de Raixa se pierden en la noche de la historia, cuando debió ser una alquería o un rafal de época islámica. A finales de siglo XV Raixa era de los Safortesa-Tagamanent. En 1660 compró Raixa, Ramon Despuig y Rocabertí, conde de Montenegro. El personaje más destacado de Raixa fue el cardenal Antoni Despuig i Dameto (1745-1813), quién hizo reformar las casas según un estilo clasicista italianizante, con un bello jardín y un museo de escultura. Después de 1910 una parte de las piezas pasaron al fondo del museo de Historia de la Ciudad (Castillo de Bellver). La possessió se vendió, en el 2002, al Ministerio de Medio Ambiente y al Consell de Mallorca. El 3 de septiembre de 2007, se inauguró la restauración de las casas, trabajo dirigido por el arquitecto Lluís Alemany. En la actualidad se está acabando la restauración de sus jardines.

El portal muestra dos torretas laterales, con almenas, de estilo neogótico que enmarcan el arco de medio punto de ingreso. El escudo que corona el portal muestra un águila bicéfala y las armas del conde de Montenegro. Se accede a una ancha explanada, configurada por un jardín con una alberca. Este espacio acoge también la estatua del cardenal Despuig.

En el fondo de la explanada se levanta la fachada principal de las casas, con alzado de tres plantas; el portal forà es de arco de medio punto adovelado. Por una entrada con suelo empedrado, accedemos al complejo arquitectónico de Raixa. A la derecha encontramos el lateral de la capilla, mientras que a la izquierda hay un portal adintelado que da acceso a una espaciosa sala rectangular, parte del antiguo museo.

El patio es rectangular, con un almez en el centro; destaca también un brocal octogonal. En la derecha presenta dos grandes arcos rebajados, sostenidos por un pilar octogonal; también encontramos dos portales de arco de medio punto abiertos en el paramento en talud, que es la parte más antigua de las casas, del siglo XVI. El portal más próximo al soportal acoge el almacén agrícola y el segundo, a la izquierda del anterior, contiene el depósito de aceite. El lateral oeste, ante el acceso, acoge la casa de los amos o arrendatarios.

Debajo de los dos arcos rebajados del lateral norte del patio, se encuentra el portal de acceso a la capilla y la escalera que conduce a la planta noble, además del denominado cuarto de la Beata Catalina Thomàs.

La capilla presenta un portal adintelado, coronado por una claraboya circular. Tiene planta rectangular con cubierta de dos tramos, el primero con bóveda de arista y el segundo, sobre el altar, con bóveda estrellada. En el primer tramo, a la izquierda, hay una tribuna desde donde los señores oían misa. El retablo es de estilo barroco, con una pintura dedicada a la Coronación de la Virgen, con los motivos de la letanía mariana que rodean a la Immaculada y la Santísima Trinidad; los laterales del retablo están definidos por sendas columnas corintias con fuste helicoidal, mientras que el dintel superior muestra el escudo de los Despuig.

En el primer rellano de la escalera que arranca cerca de la capilla, está el portal de la habitación que, según la tradición, ocupó santa Catalina Tomàs cuando pasó alguna temporada en Raixa, con los Saforteza-Tagamanent, en torno al año 1550.

La fachada sur presenta un alzado de cuatro plantas. En la planta baja, se abren cinco arcos rebajados, que comunican con antiguos establos. La segunda planta, muestra una impresionante galería que alinea diez arcos de medio punto, con columnas toscanas, y con una balaustrada en la parte inferior; dos torres salientes interrumpen el muro y flanquean la arcada. En los extremos de la tercera planta, que acoge las estancias de los señores, hay dos pequeñas galerías sostenidas por cuatro columnas. El desván o porxo muestra doce ventanitas, donde se situaban las habitaciones del servicio.

En la parte norte de las casas se localiza el acceso al jardín superior. Justo delante, aparece, impresionante, la famosa escalera neoclásica, uno de los elementos más destacables de la reforma del Cardenal. Consta de siete tramos, con diferentes esculturas y elementos ornamentales, como los leones de la base, las cuatro imágenes de las musas, o diversas hidrias, además de canales de agua. Presidiendo, el dios Apolo, situado en el exedra superior. El conjunto está flanqueado por dos tiras de frondosos cipreses que le dan un aire sublime, de gran carácter.

Continuamos hacia la derecha y nos encontraremos con un estanque con una estatua de un personaje mitológico. Tras éste está la “casa en ruinas”, culminación del ambiente romántico del jardín. También observaremos la “casa de las muñecas”, una casita en miniatura diseñada para jugar las niñas de la familia; más a la izquierda, después de pasar por la parte superior de la escalera clasicista, llegamos al estanque o safareig de Raixa, que es uno de los mayores de Mallorca, como testimonian sus medidas: 98 metros de longitud, 18 de anchura y 7 de profundidad.

Desde el estanque continuamos por el camino superior. En primer lugar observamos una gruta artificial. Después llegamos al pabellón neoárabe que configura un palacete de dos plantas. El camino escala la Muntanyeta y, después de una rotondita que sirve de banco y de mirador, a la izquierda aparece la ermita, que consiste en una capillita coronada por una pequeña espadaña, y un portal de medio punto. El tramo final de la subida se hace más dura. La parte superior está ocupada por un mirador con bella panorámica.