Sant Elm

Se llega a Sant Elm por la autopista dirección Andratx hasta llegar a la desviación perfectamente indicada con el topónimo en cuestión.

Las naves de Jaime I salieron de Salou, Cambrils y Tarragona el 5 de septiembre de 1229. Sant Elm es el lugar donde fondearon las embarcaciones al llegar a Mallorca, concretamente entre la isla de la Dragonera y la playa actual de Sant Elm, lugar conocido entonces con el nombre de «La Palomera». De acuerdo con una tradición local, sobre el islote del Pantaleu (situado justo enfrente de la playa, a poca distancia de la misma) se celebró la primera misa en tierras insulares. En este lugar existía una pequeña fuente de agua, con una pila para beber, donde, según la leyenda, bebió el caballo del rey, la cual fue destruida en 1868 por los revolucionarios locales, con el fin de acabar con los vestigios “feudales” del pasado. Mientras la flota estaba fondeada allí, Jaime I recibió la visita de un musulmán llamado Alí, que compareció nadando, el cual informó al monarca sobre el estado defensivo en que se encontraba la isla. Mencionan dicho episodio las crónicas de Jaime I y Bernat Desclot, pero no se sabe nada más de él.

Una “rondalla”, recogida por mosén Alcover, explica que un águila llevaba una barracuda y al pasar por encima de donde estaba el rey la soltó, por lo cual dicha ave pasó a llamarse águila real. Aunque habitualmente no está abierta al público, se recomienda subir hasta la torre que se levanta sobre el montículo existente al lado izquierdo de la playa, levantada a partir de finales del siglo XIV, cuya finalidad fue de vigilancia, defensa, oratorio y hospital.