Sant Mateu d’Aubarca

Continuando por la misma carretera se llega a Sant Mateu d’Aubarca.

Las obras de la iglesia se iniciaron en 1785 y finalizaron en 1796. El característico pórtico de entrada fue construido con posterioridad a la visita del Archiduque Luis Salvador, de lo cual es prueba la ilustración de esta iglesia, correspondiente a la lámina realizada a partir de los apuntes del propio Archiduque, quien la calificó como una de las iglesias de “mejor corte”, aunque la descripción que proporciona del lugar sea siniestra a causa del mal estado de conservación del cementerio: ”Justo cerca del templo se encuentra el cementerio, en un estado de abandono igual que todos los de las otras parroquias de la isla (…). En el interior, en medio de hierbas secas y espigadas, aparecen algunas cruces de madera, casi todas rotas a trozos. También se ve el osario, donde se juntan todos los huesos y las calaveras que salen a la superficie cuando debe moverse la tierra, a cusa del poco espacio disponible. No es fácil imaginar nada más siniestro y abandonado que este cementerio.”