Sepulcro de Santa Catalina Thomàs (iglesia de Santa Magdalena)

Siguiendo por la misma calle de Sant Jaume hasta el final, llegaremos a la plaza de Santa Magdalena. A su derecha veremos la entrada principal de la iglesia. Entraremos, respetando los horarios de misa, y al fondo a la izquierda veremos la capilla con el sepulcro de la santa.

El convento de Santa Magdalena fue inicialmente un hospital, fundado por Guillem de Torrella por mandato del conde Hug de Empúries, magnate de la Conquista que murió a causa de la peste en 1230 y fue enterrado en este solar. A principios de siglo XIV se instalaron las monjas de la Penitencia de Santa María Magdalena y mandaron construir el conjunto arquitectónico de estilo gótico. Tras algunos cambios de orden interno, en 1533 estas religiosas adoptarán la regla de San Agustín y se adscribieron a la orden de las Canonesa Regulares Lateranenses.

La iglesia del convento se reconstruyó completamente en 1740. La fachada principal es un paramento desornamentado que consta de un portal con dintel, coronado por un nicho de medio punto, que contiene una escultura de Santa Magdalena, con un cráneo en la mano, símbolo de la penitencia. El interior del templo presenta la típica planta mallorquina de nave única con capillas laterales entre contrafuertes cuyo origen se sitúa en la época gótica. Destaca al fondo, en la cabecera, el retablo mayor de reminiscencias barrocas (columnas salomónicas) y académicas, presidido por una bella escultura de la titular de la iglesia, obra atribuida a Lluís Font i Martorell. Destaca en la parte superior del retablo, un lienzo en el que se representa la isla de Mallorca, santa Catalina Thomàs y el cardenal Despuig, ilustrado benefactor del convento.

El elemento más destacable del interior es el panteón de santa Catalina Thomàs (Valldemossa, 1531-Palma, 1574), finalizado en 1815, de estilo neoclásico. El sepulcro fue patrocinado por el cardenal Despuig. La popular Santa, canonizada en 1929, entró como religiosa de este convento en 1552. El cuerpo incorrupto de la santa está depositado en una urna de plata y vidrio, situada en un ábside al fondo del recinto de planta cuadrangular, enmarcado por ocho grandes columnas corintias. La cubierta presenta un artesonado de casetones y, en el ábside, una bóveda de cuarto de esfera. En 1993, colocaron también los restos del Cardenal.