Son Oms

El edificio que vamos a visitar es el único superviviente de un gran centro ceremonial ya desaparecido, cubierto por la segunda pista del aeropuerto de Son Sant Joan. Para llegar a este lugar tomaremos la autovía de Levante Ma-19 en dirección a Palma. Nos meteremos en el aeropuerto y en la primera rotonda, cambiaremos de sentido, en dirección a s’Arenal. Recorreremos la carretera en curva y aproximadamente a la mitad, a la derecha, encontraremos la entrada al terreno donde se encuentra Son Oms. Allí podremos dejar el coche aparcado y visitar el monumento a pie.

Se trata de un edificio ciclópeo de planta rectangular de unos 10 metros de lado, con puerta orientada al sudeste y en su interior se pueden apreciar las bases de 6 columnas.

El edificio tuvo una función de santuario, lugar de culto y sacrificio, utilizado al menos desde el final de la cultura baleárica hasta época romana.

Hasta los años 70 del pasado siglo, este santuario estuvo integrado en un centro ceremonial, que comprendía un túmulo, un extraño edificio denominado “el laberinto”, dos talayots circulares y otro cuadrado, algo más alejado. También había una necrópolis de enterramientos infantiles en urnas de piedra y vasijas. Este gran conjunto se encontraba en el fondo de una vaguada equidistante de dos poblados talayóticos situados sobre colinas: uno de ellos puede verse en los alrededores de las casas de Son Oms Vell y conserva la mitad de su recinto amurallado (la otra mitad fue cortada por la zona de respeto del aeropuerto).

Como dijimos, este centro ceremonial tuvo la mala fortuna de estar en el lugar donde 3000 años después se planificó la ampliación del aeropuerto. Para ello, se excavaron los monumentos y se intentó su traslado a otra zona. Sin embargo, el mal estado de las piedras de los monumentos, reacios a moverse de su hogar ancestral, hizo que sólo pudiera trasladarse el santuario que hemos visitado. El resto fue demolido, aunque una maqueta del conjunto puede verse en el Museo del Castillo de Bellver.