Torre de Canyamel

Volvemos a la Ma-15 y, poco después, nos desviaremos a la derecha por la carretera hacia Canyamel, la Ma-4042. Pasaremos por una rotonda. Cogeremos la segunda salida y a unos 900 metros vislumbraremos a la izquierda la torre de Canyamel.

Es una construcción fortificada que fecha del siglo XIII, posiblemente levantada en el solar de una antigua torre islámica; entonces se denominaba torre de Montsó, nombre que provenía de Pere de Montsó, propietario de la finca después de la conquista del rey Jaime I. El casal fortificado fue utilizado también como torre de vigilancia y de defensa. Constituía el centro de una extensa possessió y, con el paso del tiempo, se le añadieron otras dependencias. El nombre actual de la torre, Canyamel, proviene de la concesión que hizo al rey Joan II el año 1468 para la plantación y explotación de la caña de azúcar. En 1500 la torre y la finca de Canyamel pasaron a manos de la familia Villalonga. A finales del siglo XIX, los Villalonga-Escalada vendieron la posesión a Pere Font dels Olors; la hija y heredera de éste, Joana Font dels Olors y Olesa casó con Pere Morell el año 1908, cuyos herederos todavía la poseen. A mediados del siglo XX la torre fue restaurada, bajo la dirección del arquitecto Josep Ferragut.

Estructuralmente, la torre tiene planta cuadrada, de 16 ‘5 m de lado y con base de 265 m2 de superficie. El alzado llega a 16 metros de altura y se divide en tres plantas. La imagen exterior muestra ventanas de medio punto, aspilleras, y matacanes, y también un remate almenado, de grandes dimensiones y con definición redondeada. En las esquinas, para dar más consistencia al edificio, hay sillares de piedra arenisca. El portal de entrada se sitúa en el lateral sur, y es de arco de medio punto adovelado; a la izquierda hay un portal de arco de medio punto cegado. Completan la fachada principal una ventana de arco de medio punto, grande, y dos de más pequeñas de arco rebajado, además de canecillos, matacanes y un reloj de sol. Con respecto a los matacanes, cabe destacar la gran abundancia de éstos: tres por cada superficie de muro, además de la existencia de los singulares matacanes angulares. El lateral Este muestra tres ventanas de arco de medio punto. El lateral norte tiene una gran ventana, con un gran matacán, y, además, dos ventanillas también de arco de medio punto. El lateral de poniente muestra cuatro ventanas, una en la planta baja y las otras en el primer piso; hay también un reloj de sol y diversas aspilleras.

En el interior, la primera planta presenta un gran espacio separado por dos muros paralelos a la fachada principal; en cada paramento se abren dos grandes arcos diafragmas, con tres naves transversales y dos longitudinales, que configuran seis tramos con las respectivas bóvedas de arista como cubierta. La segunda planta repite la estructura de la primera. La tercera planta presenta una terraza rodeada de almenas, con un caminito de ronda que recorre todo el perímetro; en la parte central acoge la torre superior, de menor superficie; aparece también coronada de almenas de forma piramidal.