Torre de l‘Homenatge

Finalmente, podemos visitar esta torre con cuatro estancias comunicadas por una escalera de caracol de 118 escalones. Las dos estancias superiores tienen ventanas con arco apuntado con poyos de piedra en los laterales; las dos cámaras inferiores se destinaron desde antiguo a prisión y podemos ver el boquete por donde, según se cuenta, se bajaba a los prisioneros. Aún más abajo hay un tercer espacio que ocupa toda la amplia base de la torre que forma el talud, llamada la Olla, de cuatro metros de alto y cubierta de bóveda. Fue concebido como aljibe o depósito de agua, que en caso de sitio permitía a quien defendiera la torre sobrevivir autónomamente; todavía se pueden ver los restos de las conducciones de agua que provienen de la plataforma superior de la torre y el estucado de las paredes interiores. Pero este espacio oscuro y húmedo, sin más entrada que el boquete superior, hasta 1830 fue utilizado también como terrible e inhumano calabozo.

Con motivo de la Guerra Civil (1936-39) el castillo fue habilitado como un enorme presidio, donde llegaron a convivir unos 800 prisioneros republicanos, entre los que estuvieron el diputado Alexandre Jaume y Emili Darder, alcalde de Palma, que más tarde fueron fusilados. Los prisioneros construyeron el camino que une el castillo con el Terreno. En 1978 se celebró el acto de constitución del Consejo General Interinsular, primer organismo autonómico de la Democracia. Actualmente el castillo de Bellver abre las puertas a miles de visitantes y es la sede de actos sociales y culturales de relevancia.